Este blog es para compartir con ustedes emociones. Emociones que se originan al escuchar una canción, leer una poesía, disfrutar y comentar un cuento.
Aquí están canciones que han sido la columna sonora de mi vida (Poesías que son canciones), poesías que amo (Poesías), algunos cuentos cortos originados en talleres, otros en el camino diario (Del amor, la soledad, la muerte y otras nimiedades por el estilo), y pequeños textos (Textículos) ...
Descubrí hace un par de años la música de Pierangelo Bertoli (1942-2002). Él fue un cantautor italiano comprometido con los temas civiles, sociales y políticos. Sus textos son directos, a veces agresivos, y reflejan la situación hostil vivida a diario por la gente común en la calle o el centro de trabajo. Contrajo poliomielitis a los diez meses de edad y siempre tuvo que desplazarse en una silla de ruedas.
Composición de Max D. Barnes, pista 3 del album "Time" de 2002
Una canción llena de metáforas de descarnado realismo, que ofrece mucho para meditar.
En la extraordinaria voz de Ray Price, una leyenda del Country
Time is a monster
That lives in our clocks
It's heartless and
Shows no remorse
Consuming our future
As we fight
That hundred year war
Time is a soldier
Steady and true
Relentlessly trudging along
And time takes no prisoners
Nothing but time marches on
Time is a weapon,
It's cold and it's cruel
It knows no religion
And plays by no rules
Time has no conscience,
When it's all said and done
Like a beast in the jungle
That devours its young
You can burn up the highway
Fly like the wind
Run down those long shiny rails
But time's right behind you
Like a hound dog
That's hot on your trail
But we're all in the same boat
So just hold on
And ride to the end of the line
Time waits for no one
Everyone runs out of time
Time is a weapon,
It's cold and it's cruel
It knows no religion
And plays by no rules
Time has no conscience,
When it's all said and done
Like a beast in the jungle
That devours its young
El tiempo es un monstruo
Que vive en nuestros relojes
Es despiadado y
No tiene remordimientos
Va consumiendo nuestro futuro
Mientras luchamos
Esa guerra de cien años
El tiempo es un soldado
Resuelto y constante
Marchando fatigosamente sin descanso
Y el tiempo no toma prisioneros
El tiempo sólo avanza
El tiempo es un arma,
Es frío y cruel
No conoce religión
Y no sigue regla alguna
El tiempo no tiene conciencia,
Cuando todo está dicho y hecho
Como una bestia en la jungla
Que devora sus crías
Puedes quemar la carretera,
Volar como el viento
Recorrer esos largos carriles brillantes
Pero el tiempo está justo detrás de ti
Como un perro de presa
Que persigue tu rastro
Pero estamos todos en el mismo barco
Así que aguanta
Y viaja hasta el final del recorrido
El tiempo no espera a nadie
Y a todo mundo se le agota el tiempo
El tiempo es un arma,
Es frío y cruel
No conoce religión
Y no sigue regla alguna
El tiempo no tiene conciencia,
Cuando todo está dicho y hecho
Como una bestia en la jungla
Que devora sus crías
Jorge Hugo Chagra, odontologo y músico de San Salvador de Jujuy, Argentina, es el autor de la música, y los versos son un extracto del poema 'Sapo trovero' del actor y poeta chileno Alejandro Flores Pinaud
La propongo en la voz de Facundo Saravia
Sapo de la noche
sapo cancionero
que vives soñando
junto a tu laguna
tenor de los charcos
grotesco trovero
estás embrujado de amor
por la luna.
Yo sé de tu vida
sin gloria ninguna
sé de la tragedia
de tu alma inquieta
y esa tu locura
de adorar a la luna
que es locura eterna
de todo poeta.
Sapo cancionero
canta tu canción
que la vida es triste
si no la vivimos
con una ilusión.
Tu te sabes feo
feo y contrahecho
por eso de día
tu fealdad ocultas
y de noche cantas
tu melancolía
y suena tu canto
como letanía.
Repican tus voces
en franca porfía
tus coplas son vanas
como son tan bellas
no sabes acaso
que la luna es fría
porque dio su sangre
para las estrellas
Sapo cancionero
canta tu canción
que la vida es triste
si no la vivimos
con una ilusión.
Rospo della notte
rospo canzoniere
che vivi sognando
nella tua laguna
tenore delle pozze
grottesco troviero
sei stregato d'amor
per la luna.
Io conosco la tua vita
senza gloria alcuna
conosco la tragedia
della tua anima inquieta
e questa tua pazzia
di adorare la luna
che è pazzia eterna
di ogni poeta.
Rospo canzoniere
canta la tua canzone
perché la vita è triste
se non la viviamo
con una illusione.
Tu sai che sei brutto
brutto e ripugnante
per questo di giorno
nascondi la tua bruttura
e la notte canti
la tua malinconia
e il tuo canto suona
come litania.
Suonano i tuoi versi
in franca ostinazione
le strofe sono inutili
como sono belle
non sai forse
che la luna è fredda
perché ha dato il sangue
per tutte le stelle.
Rospo canzoniere
canta la tua canzone
perché la vita è triste
se non la viviamo
con una illusione.
Letra de Léo Chauliac y Charles Trenet, música de Charles Trenet, quien la grabó en 1943. La traducción anglosajona, 'I wish you love' no tiene nada que ver con el texto original. La versión de Trenet es parte la columna sonora de la película 'Baisers volés - Besos robados' de François Truffaut, cuyo título está tomado de una de las frases de la canción
Ce soir le vent qui frappe
à ma porte
Me parle des amours mortes
Devant le feu qui s' éteint
Ce soir c'est une chanson d' automne
Dans la maison qui frissonne
Et je pense aux jours lointains
Que reste-t-il
de nos amours
Que reste-t-il
de ces beaux jours
Une photo, vieille photo
De ma jeunesse
Que reste-t-il
des billets doux
Des mois d' avril, des rendez-vous
Un souvenir qui me poursuit
Sans cesse
Bonheur fané,
cheveux au vent
Baisers volés, rêves mouvants
Que reste-t-il de tout cela
Dites-le-moi
Un petit village,
un vieux clocher
Un paysage si bien caché
Et dans un nuage le cher visage
De mon passé
Les mots les mots tendres
qu'on murmure
Les caresses les plus pures
Les serments
au fond des bois
Les fleurs qu'on retrouve
dans un livre
Dont le parfum vous enivre
Se sont envolés pourquoi?
Esta noche el viento que toca
a mi puerta
Me habla de los amores muertos
Frente al fuego que se extingue
Esta noche es una canción de otoño
En la casa que se estremece
Y yo pienso a los días lejanos
Qué es lo que queda
de nuestros amores
Qué es lo que queda
de esos hermosos días
Una fotografía, vieja foto
De mi juventud
Qué es lo que queda
de las cartas de amor
De los meses de abril, de las citas
Un recuerdo que me persigue
Sin descanso
Felicidad desvanecida,
cabellos al viento
Besos robados, sueños alterados
Qué es lo que queda de todo eso
Díganmelo
Una pequeña aldea,
un viejo campanario
Un paisaje muy bien escondido
Y en una nube el amado rostro
De mi pasado
Las palabras las palabras
tiernas que se susurran
Las caricias las más puras
Las promesas
en la espesura de los bosques
Las flores que se encuentran
dentro un libro
Cuyo perfume te embriaga
Han desaparecido porqué?
Letra y música de Léo Ferré (1969). Decía que la compuso en dos horas!
Una canción universal, quizás una de las canciones más tristes y estremecedoras... y tan verdadera... De las que escuchas con una lágrima en el borde del párpado...
Al final la versión en italiano, "Col tempo", ésta en la voz de Patty Pravo. Hay otras excelentes versiones italianas de Gino Paoli, Franco Battiato y de Dalida. El texto italiano es de Medali.
Avec le temps...
Avec le temps, va, tout s´en va
On oublie le visage et l´on oublie la voix
Le cœur, quand ça bat plus,
C´est pas la peine d´aller
Chercher plus loin, faut laisser faire
Et c´est très bien
Avec le temps...
Avec le temps, va, tout s´en va
L´autre qu´on adorait,
Qu´on cherchait sous la pluie
L´autre qu´on devinait au détour d´un regard
Entre les mots, entre les lignes et sous
Le fard d´un serment maquillé
Qui s´en va faire sa nuit
Avec le temps tout s´évanouit
Avec le temps...
Avec le temps, va, tout s´en va
Même les plus chouettes souv´nirs
ça t´as une de ces gueules
A la gal´rie j´farfouille dans
Les rayons d´la mort
Le samedi soir quand la tendresse
S´en va toute seule
Avec le temps...
Avec le temps, va, tout s´en va
L´autre à qui l´on croyait pour un rhume,
Pour un rien
L´autre à qui l´on donnait du vent
Et des bijoux
Pour qui l´on eût vendu son âme
Pour quelques sous
Devant quoi l´on s´traînait comme
Traînent les chiens
Avec le temps, va, tout va bien
Avec le temps...
Avec le temps, va, tout s´en va
On oublie les passions
et l´on oublie les voix
Qui vous disaient tout bas les mots
Des pauvres gens
Ne rentre pas trop tard, surtout
Ne prends pas froid
Avec le temps...
Avec le temps, va, tout s´en va
Et l´on se sent blanchi
Comme un cheval fourbu
Et l´on se sent glacé dans un lit de hasard
Et l´on se sent tout seul peut-être
Mais peinard
Et l´on se sent floué
par les années perdues
Alors vraiment... avec le temps...
On n´aime plus
Con el tiempo...
Con el tiempo, se va, todo se va
Olvidas la cara y olvidas la voz
Cuando el corazón ya no palpita,
No vale la pena
Buscar más lejos, hay que dejar las cosas
Como están, y eso está muy bien
Con el tiempo...
Con el tiempo, se va, todo se va
Aquella que adorabas,
La que buscabas bajo la lluvia
Aquella que adivinabas al volver una mirada
Entre las palabras, entre las líneas y bajo
La pintura de un juramento maquillado
Que va a hacer su noche
Con el tiempo todo se desvanece
Con el tiempo...
Con el tiempo, se va, todo se va
Hasta los más bonitos recuerdos
"Tienes unas de esas caras"
En el almacén busco entre
Los estantes de la muerte
El sábado en la noche cuando la ternura
Se va toda solitaria
Con el tiempo...
Con el tiempo, se va, todo se va
La otra a quien creías por un resfriado,
Por una nada
La otra a quien regalabas el viento
Y las joyas
Por la cual habrías vendido tu alma
por unos centavos
Delante de la cual te arrastrabas como
Se arrastran los perros
Con tiempo, vaya, todo está bien
Con el tiempo...
Con el tiempo, se va, todo se va
Olvidas las pasiones
y olvidas las voces
Que te decían en voz baja las palabras
De las gentes sencillas
"No regreses muy tarde, sobre todo
No te enfríes"
Con el tiempo...
Con el tiempo, se va, todo se va
Y te sientes encanecido
Como un caballo rendido
Y te sientes helado en una cama de azar
Y te sientes todo solo quizás,
Mas tranquilo
Y te sientes estafado
por los años perdidos
Entonces de verdad... con el tiempo...
Ya no se ama
Letra y música de Roberto Vecchioni, inspirada en un poema de Evtušenko.
Zima es una ciudad de la Siberia suroriental, por donde pasa el tren transiberiano. Aparentemente un lugar perdido y escuálido. En esta canción se describe un viaje imaginario en tren, compartido por un hombre (o mujer?) y Dios. El hombre tiene boleto para descender en un lugar feo, mísero, donde no se sonríe y donde no se asoma el sol. Dios busca convencerlo de permanecer con Él hacia un lugar grandioso, pero el hombre reconoce su identidad imperfecta de humano y va a bajar en Zima, avisándole a Dios que allí lo podrá siempre encontrar.
C'è un solo vaso di gerani
dove si ferma il treno,
e un unico lampione
che si spegne se lo guardi,
e il più delle volte
non c'è ad aspettarti nessuno,
perché è sempre troppo presto
o troppo tardi.
-Non scendere- mi dici,-
continua con me questo viaggio!-
e così sono lieto di apprendere
che hai fatto il cielo
e milioni di stelle inutili
come un messaggio,
per dimostrarmi che esisti,
che ci sei davvero:
ma vedi, il problema non è
che tu ci sia o non ci sia:
il problema è la mia vita
quando non sarà più la mia,
confusa in un abbraccio
senza fine,
persa nella luce tua
sublime,
per ringraziarti
non so di cosa e perché
Lasciami
questo sogno disperato
di esser uomo,
lasciami
quest'orgoglio smisurato
di esser solo un uomo:
perdonami, Signore,
ma io scendo qua,
alla stazione di Zima.
Alla stazione di Zima
qualche volta c'è il sole:
e allora usciamo tutti a guardarlo,
e a tutti viene in mente
che cantiamo la stessa canzone
con altre parole,
e che ci facciamo male
perché non ci capiamo niente.
E il tempo non s'innamora
due volte
di uno stesso uomo;
abbiamo la consistenza lieve
delle foglie:
ma ci teniamo la notte, per mano,
stretti fino all'abbandono,
per non morire da soli
quando il vento ci coglie:
perché vedi, l'importante non è
che tu ci sia o non ci sia:
l'importante è la mia vita
finché sarà la mia:
con te, Signore
è tutto così grande,
così spaventosamente grande,
che non è mio, non fa per me
Guardami,
io so amare soltanto
come un uomo:
guardami,
a malapena ti sento,
e tu sai dove sono...
ti aspetto qui, Signore,
quando ti va,
alla stazione di Zima.
Hay un solo vaso con geranios
donde se detiene el tren,
y un único farol
que se apaga apenas lo miras,
y lo más de las veces
no hay nadie a esperarte,
porque es siempre muy temprano
o demasiado tarde.
-No bajes- me dices,-
continúa conmigo este viaje!-
y así estoy contento de saber
que hiciste el cielo
y millones de estrellas inútiles
como un mensaje,
para demostrarme que existes,
que de veras eres:
pero ves, el problema no es
que tú estés o no estés:
el problema es mi vida
cuando ya no será la mía,
confundida en un abrazo
sin final,
perdida en tu luz
sublime,
para agradecerte
no sé de qué y por qué
Déjame
este sueño desesperado
de ser hombre,
déjame
este orgullo sin medida
de ser sólo un hombre:
perdóname, Señor,
mas yo me bajó acá,
en la estación de Zima.
En la estación de Zima
de vez en cuando sale el sol:
y entonces todos salimos a mirarlo,
y a todos viene a la mente
que cantamos la misma canción
pero con diferentes palabras,
y que nos hacemos daño
porque no nos entendemos para nada.
Y el tiempo no se enamora
dos veces
de un mismo hombre;
poseemos la consistencia leve
de las hojas:
mas nos tenemos en la noche, por mano,
estrechados hasta el abandono,
para no morir solitarios
cuando el viento nos coja:
porque ves, lo importante no es
que tú estés o no estés:
lo importante es mi vida
hasta que será la mía:
contigo, Señor
todo es tan grande,
tan espantosamente grande,
que no es lo mío, no es para mi
Mírame,
yo sé amar sólo
como un hombre:
mírame,
apenas te escucho,
y tú sabes dónde estoy...
te espero aquí, Señor,
cuando tú quieras,
en la estación de Zima.
Esta canción de Simonetta, Gaber y Angiolini del 1963 es una pequeña estampa intimista de un amor urbano de antaño, que florece y termina. Pequeñas pinceladas de la vida alrededor de Porta Romana, un monumento emblemático de la ciudad de Milán. En la voz de Giorgio Gaber.
Porta Romana bella, Porta Romana!
È già passato un anno da quella sera...
Un bacio dato in fretta sotto un portone,
Porta Romana bella, Porta Romana!
In un cortile largo e fatto a sassi
io fischio e tu t'affacci alla ringhiera,
poi scendi e il pomeriggio è tutto nostro
in giro per i prati fino a sera.
M' han detto che sei andata ad abitare
in un quartiere nuovo più elegante,
ti sei sposata, è giusto, è regolare,
da me, lo so, non t'aspettavi niente.
Passa un ciclista e canta,
la voce si allontana
Porta Romana bella, Porta Romana!
Porta Romana bella, Porta Romana!
Un anno è brutto e lungo de passare
d'amore non si muore sarà anche vero
ma quando ci sei dentro
non sai che fare.
Un cinemino
forse fatto apposta
due film in una volta cento lire
ci siamo andati insieme ad ogni festa
seduti in fondo, là, senza guardare.
Quel giorno che mi hai detto
"Adesso basta"
io zitto preferivo non sentire,
ma tu hai insistito
"No, sul serio, basta"
come se fosse facile capire.
Festeggia un ubriaco
la fine settimana
Porta Romana bella
Porta Romana!
Porta Romana bella
Porta Romana!
Porta Romana bella, Porta Romana!
Ya pasó un año desde esa noche...
Un beso dado de prisa en un portón,
Porta Romana bella, Porta Romana!
En un patio ancho y empedrado
yo silbo y tu te asomas al barandal,
después bajas y la tarde es toda nuestra
alrededor de los prados hasta la noche.
Me han dicho que te fuiste a vivir
en un barrio nuevo, más elegante,
y que te has casado, es justo, es normal,
de mi, lo se, no te esperabas nada.
Pasa un ciclista y canta,
la voz se va alejando.
Porta Roma bella, Porta Romana!
Porta Romana bella, Porta Romana!
Un año es feo y largo de pasar
de amor no se muere, será verdad
pero cuando estás metido
no sabes que hacer.
Un pequeño cine
quizás hecho a propósito
función de dos películas cien liras
fuimos allá siempre en cada fiesta
sentados hasta el fondo, sin mirar.
El día que me dijiste
"Se acabó"
yo callado prefería no escuchar,
pero tu insiste
"No, en serio, se acabó"
como si fuera fácil entender.
Festeja un borrachito
el fin de la semana
Porta Romana bella,
Porta Romana!
Porta Romana bella,
Porta Romana!
Esta canción de Bryan Adams, Robert John Lange y Michael Kamen es el tema central de la deliciosa y cautivadora película "Don Juan DeMarco" de 1994 con Marlon Brando, Johnny Depp y Faye Dunaway. Música nominada al Oscar, Grammy y Golden Globe y ganadora de varios premios en 1995. Se escucha 3 veces en la película en versiones diferentes, una de ellas en español y otra con mariachis
La propongo en la versión de Bryan Adams (con Paco de Lucía acompañándolo en la guitarra) y al final la versión en español con Michael Kamen, José Hernández y Nydia Rojas
"...the world's greatest lover, Don Juan DeMarco, suffered from a romanticism wich was completely incurable - and even worst, highly contagious." Don Octavio Del Flores
To really love a woman
To understand her,
you gotta know her deep inside
Hear every thought, see every dream
And give her wings, when she wants to fly
Then when you
find yourself
Lying helpless in her arms
You know you really love a woman
When you love a woman
You tell her that she's really wanted
When you love a woman
You tell her that she's the one
Because she needs somebody to tell her
That it's gonna last forever
So tell me have you ever really
Really really ever loved a woman?
To really love a woman
Let her hold you
till you know
How she needs to be touched
You've gotta breathe her,
really taste her
Till you can feel her in your blood
And when you can see your unborn
children in her eyes
You know you really love a woman
When you love a woman
You tell her that she's really wanted
When you love a woman
You tell her that she's the one
Because she needs somebody to tell her
That you'll always be together
So tell me have you ever really
Really really ever loved a woman?
You got to give her some faith,
hold her tight
A little tenderness,
gotta treat her right
She will be there for you,
taking good care of you
You really gotta love your woman
And when you find yourself
Lying helpless in her arms
You know you really love a woman
When you love a woman
You tell her that she's really wanted
When you love a woman
You tell her that she's the one
Because she needs somebody to tell her
That it's gonna last forever
So tell me have you ever really
Really really ever loved a woman?
So tell me have you ever really
Really really ever loved a woman?
Just tell me have you ever really
Really really ever loved a woman?
Para amar de verdad a una mujer,
para entenderla,
tienes que conocerla por dentro,
oír cada pensamiento, ver cada sueño,
y darle alas, cuando quiere volar.
Entonces, cuando
te encuentres a ti mismo
recostado indefenso en sus brazos,
sabes que realmente amas a una mujer.
Cuando amas a una mujer,
le dices que realmente es deseada,
cuando amas a una mujer,
le dices que ella es la única,
porque necesita que alguien le diga
que va a durar para siempre.
Así que dime, ¿realmente alguna vez,
has amado a una mujer?
Para de verdad amar a una mujer
déjala que te abrace
hasta que comprendas
cuánto necesita ser acariciada.
Tienes que respirarla,
saborearla de verdad
hasta que puedas sentirla en tu sangre,
y cuando puedas ver a tus hijos aún no nacidos en sus ojos
sabes que de verdad amas a una mujer.
Cuando amas a una mujer,
le dices que realmente es deseada,
cuando amas a una mujer
le dices que ella es la única,
porque necesita que alguien le diga
que siempre estarán juntos.
Así que dime, ¿realmente alguna vez,
has amado a una mujer?
Tienes que darle un poco de fe,
apoyarla con fuerza,
un poco de ternura,
tienes que tratarla bien.
Ella estará allí para ti,
cuidando bien de ti,
de verdad que tienes que amar a tu mujer,
y cuando te encuentras a ti mismo
recostado indefenso en sus brazos,
sabes que realmente amas a una mujer.
Cuando amas a una mujer,
le dices que realmente es deseada,
cuando amas a una mujer,
le dices que ella es la única,
porque necesita que alguien le diga
que va a durar para siempre.
Así que dime, ¿realmente alguna vez,
has amado a una mujer?
Así que dime, ¿realmente alguna vez,
has amado a una mujer?
Sólo dime, ¿realmente alguna vez,
has amado a una mujer?
Cuando la ames,
dile que vive en tus sueños
que no habrá ninguna más que ella para ti
y cuando le entregues la promesa
de tu amor eterno
sabrás si has amado tanto,
si has amado a una mujer de veras
y cuando le entregues la promesa
de tu amor eterno
sabrás si has amado tanto
si has amado a una mujer de veras
cuando la ames,
dile que vive en tus sueños...
sabrás si has amado tanto
si has amado a una mujer de veras
sabrás si has amado tanto
si has amado a una mujer de veras.
Quando la ami,
dille che vive nei tuoi sogni
che non ci sarà nessuna per te oltre a lei
e quando le consegnerai la promessa
del tuo amore eterno
saprai se hai amato tanto,
se hai amato a una donna davvero
e quando le consegnerai la promessa
del tuo amore eterno
saprai se hai amato tanto,
se hai amato a una donna davvero
cuando la ami
dille che vive nei tuoi sogni...
Saprai se hai amato tanto
se hai amato a una donna davvero
saprai se hai amato tanto
se hai amato a una donna davvero
Canción del 1956, con letra de Michel Vaucaire y música de Charles Dumont. La 'Môme', Édith Piaf, la grabó en 1960. La dedicó a la Legión Extranjera, que en ese entonces estaba luchando en Argelia
Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
Ni le bien qu'on m'a fait, ni le mal
Tout ça m'est bien égal
Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
C'est payé, balayé, oublié
Je me fous du passé
Avec mes souvenirs
J'ai allumé le feu
Mes chagrins, mes plaisirs
Je n'ai plus besoin d'eux
Balayés mes amours
Avec leurs trémolos
Balayés pour toujours
Je repars à zéro
Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
Ni le bien qu'on m'a fait, ni le mal
Tout ça m'est bien égal
Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
Car ma vie
Car mes joies
Aujourd'hui
Ça commence avec toi...
No, nada de nada
No, no me arrepiento de nada
Ni el bien que me han hecho, ni el mal
Todo me da igual
No, nada de nada
No, no me arrepiento de nada
Está pagado, barrido, olvidado
No me importa el pasado
Con mis recuerdos
He prendido el fuego
Mis penas, mis placeres
Ya no los necesito
He barrido mis amores
Con sus temblores
Barridos para siempre
Empiezo de cero
No, nada de nada
No, no me arrepiento de nada
Ni el bien que me han hecho, ni el mal
Todo me da igual
No, nada de nada
No, no me arrepiento de nada
Pues mi vida
Pues mis alegrías
Letra y música de Roberto Vecchioni (2002).
La idea está tomada de una leyenda de los indios pieles rojas, según la cual cada uno de nosotros, antes de morir, escucha un sonido particular.
Arriverà che fumo o
che do l'acqua ai fiori,
o che ti ho appena detto:
"scendo, porto il cane fuori",
che avrò una mezza fetta
di torta in bocca,
o la saliva di un bacio appena dato,
arriverà, lo farà così in fretta
che non sarò neanche emozionato...
Arriverà che dormo o sogno,
o piscio o mentre sto guidando,
la sentirò benissimo suonare
mentre sbando,
e non potrò confonderla con niente,
perché ha un suono maledettamente eterno:
e poi si sente quella volta sola
la viola d'inverno.
Bello è che non sei mai preparato,
che tanto capita sempre agli altri,
vivere in fondo è così scontato
che non t'immagini mai che basti
e resta indietro sempre
un discorso
e resta indietro sempre
un rimorso...
E non potrò parlarti, strizzarti l'occhio,
non potrò farti segni,
tutto questo è vietato
da inscrutabili disegni,
e tu ti chiederai che cosa vuole dire tutto
quell'improvviso starti intorno
perché tu non potrai,
non la potrai sentire la mia viola d'inverno.
E allora penserò che niente ha avuto senso
a parte questo averti amata,
amata in così poco tempo;
e che il mondo non vale un tuo sorriso,
e nessuna canzone è più grande
di un tuo giorno
e che si tenga il resto,
me compreso, la viola d'inverno.
E dopo aver diviso tutto:
la rabbia, i figli, lo schifo e il volo,
questa è davvero l'unica cosa
che devo proprio fare da solo
e dopo aver diviso tutto
neanche ti avverto che vado via,
ma non mi dire pure stavolta
che faccio sempre di testa mia:
tienila stretta la testa mia.
Llegará mientras fumo
o estoy regando las flores,
o después de haberte dicho:
"bajo, llevo el perro afuera",
y tendré media rebanada
de pastel en la boca,
o la saliva de un beso recién dado,
llegará, lo hará tan de prisa
que ni siquiera estaré emocionado...
Llegará que duermo o sueño,
o meo o mientras estoy manejando,
la escucharé muy bien tocar
mientras derrapo,
y no podré confundirla con nada,
porque tiene un sonido malditamente eterno:
y además se escucha sólo esa vez
la viola de invierno.
Lo bello es que nunca estás preparado,
ya que le pasa siempre a los otros,
vivir en el fondo es tan descontado
que no te imaginas jamás sea suficiente
y queda atrás siempre
un discurso
y queda atrás siempre
un remordimiento...
Y no podré hablarte, guiñarte el ojo,
no podré hacerte señales,
todo esto está prohibido
por inescrutables designios,
y tú te preguntarás que quiere decir todo
ese improviso dar vueltas a tu alrededor
porque tú no podrás,
no podrás escuchar mi viola de invierno.
Y entonces pensaré que nada ha tenido sentido
con excepción de haberte amado,
amado por así poco tiempo;
y que el mundo no vale una sonrisa tuya,
y ninguna canción es más grande
que un día tuyo
y que se quede con el resto,
yo inclusive, la viola de invierno.
Y después de haber compartido todo:
la pasión, los hijos, el asco y el vuelo,
ésta es de veras la única cosa
que debo propio hacer yo solo
y después de haber compartido todo
siquiera te aviso que ya me voy,
mas no me digas también esta vez
que hago lo que me viene a la cabeza:
abrázala fuerte esta cabeza mía.
Letra y música de Robert Zimmerman (Bob Dylan), compuesta a los 21 años en el 1962.
Una de las primeras canciones de protesta.
Este texto el mismo Dylan lo ha modificado levemente en sus presentaciones.
How many roads
must a man walk down
Before you call him a man?
Yes, ’n’ how many seas
must a white dove sail
Before she sleeps in the sand?
Yes, ’n’ how many times must
the cannonballs fly
Before they’re forever banned?
The answer, my friend,
is blowin’ in the wind
The answer is blowin’ in the wind
How many years can a mountain exist
Before it’s washed to the sea?
Yes, ’n’ how many years
can some people exist
Before they’re allowed to be free?
Yes, ’n’ how many times can a man
turn his head
Pretending he just doesn’t see?
The answer, my friend,
is blowin’ in the wind
The answer is blowin’ in the wind
How many times must
a man look up
Before he can see the sky?
Yes, ’n’ how many ears
must one man have
Before he can hear people cry?
Yes, ’n’ how many deaths will it take
till he knows
That too many people have died?
The answer, my friend,
is blowin’ in the wind
The answer is blowin’ in the wind
Cuántos caminos
debe recorrer un hombre
antes de que le llames "hombre"?
Cuántos mares
debe surcar una blanca paloma
antes de dormir en la arena?
Sí, cuántas veces deben
volar las balas de cañón
antes de ser prohibidas para siempre?
La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento
La respuesta está soplando en el viento.
Cuántos años puede existir una montaña,
antes de que sea lavada por el mar?
Sí, cuántos años
pueden vivir algunos,
antes de que se les permita ser libres?
Sí, cuántas veces puede un hombre
girar la cabeza
y pretender simplemente que no ha visto?
La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento
La respuesta está soplando en el viento
Cuántas veces debe
un hombre levantar la vista
antes de poder ver el cielo?
Sí, cuántos oídos
debe tener un hombre,
antes de poder oír a la gente llorar?
Cuántas muertes serán necesarias
antes de que él se dé cuenta
de que ha muerto demasiada gente?
La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento
La respuesta está soplando en el viento.
Esta es la poesía que salvó del olvido a Antoine Pol (1888-1971), publicada en 1918 en su "Emotions poétiques".
Su tema es sobre estos destellos fugaces de amor con los cuales nos cruzamos a lo largo de nuestra vida e imposibles de concretar cuando los hombres somos incapaces de vencer las distancias. Y estos instantes los recordamos raramente, quizás sólo en los momentos de soledad.
Georges Brassens la descubrió en 1947 y le puso música y la cantó en 1972. Para darle un sentido más amplio al poema, nunca cantó las estrofas 4 y 6, que se refieren a un recuerdo personificado muy específico de una bailarina y a las mujeres que aman en secreto, esto último contrario a la idea motivo del poema que está enfocado a las mujeres que uno ha amado.
Fabrizio De André hizo el cover en italiano, "Le passanti".
Je veux dédier ce poème
A toutes les femmes qu'on aime
Pendant quelques instants secrets,
A celles qu'on connaît à peine,
Qu'un destin différent entraîne
Et qu'on ne retrouve jamais
A celle qu'on voit apparaître
Une seconde à sa fenêtre
Et qui, preste, s'évanouit,
Mais dont la svelte silhouette
Est si gracieuse et fluette
Qu'on en demeure épanoui
A la compagne de voyage
Dont les yeux, charmant paysage
Font paraître court le chemin;
Qu'on est seul, peut-être,
à comprendre
Et qu'on laisse pourtant descendre,
Sans avoir effleuré sa main
A la fine et souple valseuse Qui vous sembla triste et nerveuse Par une nuit de carnaval Qui voulut rester inconnue Et qui n'est jamais revenue Tournoyer dans un autre bal
A celles qui sont déjà prises
Et qui, vivant des heures grises
Près d'un être trop différent,
Vous ont, inutile folie,
Laissé voir la mélancolie
D'un avenir désespérant
A ces timides amoureuses Qui restèrent silencieuses Et portent encor votre deuil A celles qui s'en sont allées Loin de vous, tristes esseulées Victimes d'un stupide orgueil.
Chères images aperçues
Espérances d'un jour déçues
Vous serez dans l'oubli demain;
Pour peu que le bonheur
survienne
Il est rare qu'on se souvienne
Des épisodes du chemin
Mais si l'on a manqué sa vie
On songe avec un peu d'envie
A tous ces bonheurs entrevus ,
Aux baisers qu'on n'osa pas prendre,
Aux coeurs qui doivent vous attendre,
Aux yeux qu'on n'a jamais revus
Alors, aux soirs de lassitude,
Tout en peuplant sa solitude
Des fantômes du souvenir,
On pleure les lèvres absentes
De toutes ces belles passantes
Que l'on n'a pas su retenir
Yo quiero dedicar este poema
A todas las mujeres que amamos
Durante algunos instantes secretos,
A las que conocemos apenas,
A las que un destino diferente se lleva
Y que no se vuelven a ver más
A la que vemos aparecer
Un segundo en su ventana
Y que, rápidamente, se desvanece
Pero cuya esbelta silueta
Es tan graciosa y delicada
Que nos quedamos maravillados
A la compañera de viaje
Cuyos ojos, encantador paisaje
Hacen parecer corto el camino;
Que somos los únicos, quizás,
en comprenderla
Y que dejamos sin embargo bajar
Sin haber rozado su mano
A la fina y flexible bailarina de vals Quien te pareció triste y nerviosa En una noche de carnaval Quien quiso permanecer desconocida Y que jamás volvió A arremolinarse en otro baile
A las que ya están comprometidas
Y que, viviendo horas grises
Cerca de un ser demasiado diferente,
Nos han, inútil locura,
Dejado ver la melancolía
De un futuro desesperante
A estas enamorada tímidas Que quedaron silenciosas Y llevan aún nuestro duelo A aquellas que se fueron Lejos de nosotros, tristes y solas Víctimas de un orgullo estúpido.
Queridas imágenes percibidas
Esperanzas frustradas de un día
Estaréis en el olvido mañana;
Con sólo un poco de felicidad
que tengamos
Es raro que nos acordemos
De los episodios del camino
Pero si hemos fracasado en la vida
Soñamos con un poco de envidia
En todas esas felicidades entrevistas,
En los besos que no osamos tomar,
En los corazones que debían esperarnos,
En los ojos que no hemos vuelto a ver
Entonces, en las noches de cansancio,
Poblando nuestra soledad
Con los fantasmas del recuerdo,
Lloramos los labios ausentes
De todas las bellas transeúntes
Que no supimos retener
La canción original es "The Wonders You Perform" de la cantautora country Tammy Wynette. Es una conversación con Dios, donde se le pide su ayuda para entender lo que Él realiza.
El cover italiano es muy diferente al original, tanto en el texto (de Giorgio Calabrese, que no tiene nada que ver con el original) como en el arreglo musical. Esta canción fue realizada para Ornella Vanoni, su legendaria intérprete (1971).
E' uno di quei giorni che
ti prende la malinconia
che fino a sera
non ti lascia più
La mia fede è troppo scossa ormai
ma prego e penso tra di me
proviamo anche con Dio,
non si sa mai
E non c'è niente di più triste
in giornate come queste
che ricordare la felicità!
Sapendo già che è inutile ripetere, chissà,
domani è un altro giorno,
si vedrà...
È uno di qui giorni in cui
rivedo tutta la mia vita
bilancio che non ho quadrato mai!
Posso dire d'ogni cosa
che ho fatto a modo mio
ma con che risultati,
non saprei...
E non mi son servite a niente
esperienze e delusioni
e se ho promesso
non lo faccio più...
Ho sempre detto in ultimo
ho perso ancora ma,
domani è un altro giorno,
si vedrà...
E' uno di quei giorni che
tu non hai conosciuto mai,
beato te, si, beato te!
Io di tutta un'esistenza
spesa a dare, dare, dare
non ho salvato niente,
neanche te...
Ma nonostante tutto,
io non rinuncio a credere
che tu potresti ritornare qui!
E come tanto tempo fa
ripeto chi lo sa
domani è un altro giorno,
si vedrà...
E oggi non mi importa
della stagione morta
per cui rimpianti
adesso non ho più...
E come tanto tempo fa
ripeto chi lo sa
domani è un altro giorno, si vedrà...
domani è un altro giorno, si vedrà...
Es uno de esos días en que
te atrapa la melancolía,
que hasta la noche ya no te deja
Mi fe está demasiado sacudida
aunque rezo y pienso para mí
probemos también con Dios,
nunca se sabe
Y no hay nada más triste
en días como éstos
que recordar la felicidad!
Sabiendo ya que es inútil repetir, quizás,
mañana será otro día,
ya se verá...
Es uno de esos días en los que
repaso toda mi vida
balance que nunca supe cuadrar!
Puedo decir de todo
que he hecho a mi manera
pero con cuales resultados,
no lo sé...
Tampoco me han servido
experiencias y desencantos
y si he prometido
ya no lo volveré a hacer...
Siempre he dicho al final
he perdido nuevamente pero,
mañana será otro día,
ya se verá...
Es uno de esos días que
no has conocido nunca,
dichoso tú, sí, dichoso tú!
Yo de toda una vida
gastada en dar, dar, dar
no he salvado nada,
tampoco a ti...
Pero a pesar de todo,
no renuncio en creer
que tú podrías regresar aquí!
Y como hace tanto tiempo
repito: ¿Quién sabe?
Mañana será otro día,
ya se verá...
Y hoy no me importa
de la estación muerta
por lo cual arrepentimientos ahora ya no tengo...
Y como hace tanto tiempo
repito ¿Quién sabe?
Mañana será otro día, ya se verá...
Mañana será otro día, ya se verá...
El texto es de Paolo Margheri, la música de Sergio Endrigo y su cuñado Riccardo del Turco, 1974.
Ha habido un debate judicial de 18 años por plagio en relación a la música, ya que la de "Il Postino" que le valió a Luis Enrique Bacalov el Oscar en 1996, en muy similar.
Endrigo en su autobiografía comenta que hizo escuchar esta canción a Bacalov, ya que en ese entonces trabajaban juntos en ocasiones.
Bacalov depositó en septiembre de 2013 el registro de coautoría incluyendo los otros autores, antes que la Suprema Corte de Italia resolviera.
Esto significa, cuando menos moralmente, un premio Oscar póstumo a Sergio Endrigo, después de 8 años de su muerte.
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Nelle mie notti
più solitarie
tu la mia mente
fai prigioniera
Ma forse ardita
è la salita
son tanti gli anni
che ci dividono
Uno straniero
nel tuo pensiero
il grande uomo
che io già sono
Ma come il mare
ascolta il vento
nelle tue mani
mi lascerei andare
E io già sogno
di naufragare
su dolci coste
da scoprire
e fondi scuri
vivranno al sole
e senza età
mi sentirò amore
E quante donne
innamorate
a quante fonti
ho già bevuto
ma nei tuoi no
e i tuoi sì
io ho trovato l'amore che
strappa i capelli
Nelle tue mani
mi lascerei andare
e io già sogno
di naufragare
su dolci coste
da scoprire
e fondi scuri
vivranno al sole
e senza età
mi sentirò amore
E quante donne
innamorate
a quante fonti
ho già bevuto
ma nei tuoi sì
e i tuoi no
io ho trovato l'amore che
strappa i capelli
En mis noches
más solitarias
tú mi mente
haces prisionera
Quizás arriesgada
está la subida
son tantos los años
que nos dividen
Un extranjero
en tu pensamiento
el hombre grande
que yo ya soy
Mas como el mar
escucha al viento
en tus manos
me abandonaría
Y yo ya sueño
de naufragar
sobre dulces costas
por descubrir
y profundidades oscuras
vivirán al sol
y sin edad
me sentiré amor
Y cuantas mujeres
enamoradas
a cuantas fuentes
yo ya he bebido
mas en tus no
y en tus sí
he encontrado el amor que
te vuelve loco
En tus manos
me abandonaría
y yo ya sueño
de naufragar
sobre dulces costas
por descubrir
y profundidades oscuras
vivirán al sol
y sin edad
me sentiré amor
Y cuantas mujeres
enamoradas
a cuantas fuentes
yo ya he bebido
mas en tus sí
y tus no
yo he encontrado el amor que
te vuelve loco
Texto y música del poeta y cantautor belga Jacques Brel (1963).
Una estrujante descripción de la vejez...
Propongo la versión en vivo de su adiós en el Olympia en 1966 (vale la pena verlo actuar) y la versión de estudio.
Por último hay una hermosa traducción en italiano, muy poco conocida, que hizo Roberto Vecchioni .
Les vieux ne parlent plus
ou alors seulement parfois
du bout des yeux
Même riches ils sont pauvres,
ils n´ont plus d´illusions
et n´ont qu´un cœur pour deux
Chez eux ça sent le thym,
le propre, la lavande
et le verbe d´antan
Que l´on vive à Paris
on vit tous en province
quand on vit trop longtemps
Est-ce d´avoir trop ri
que leur voix se lézarde
quand ils parlent d´hier?
Et d´avoir trop pleuré
que des larmes encore
leur perlent aux paupières?
Et s´ils tremblent un peu
est-ce de voir vieillir
la pendule d´argent
Qui ronronne au salon,
qui dit oui qui dit non,
qui dit : "Je vous attends"?
Les vieux ne rêvent plus,
leurs livres s´ensommeillent,
leurs pianos sont fermés
Le petit chat est mort,
le muscat du dimanche
ne les fait plus chanter
Les vieux ne bougent plus
leurs gestes ont trop de rides
leur monde est trop petit
Du lit à la fenêtre,
puis du lit au fauteuil
et puis du lit au lit
Et s´ils sortent encore
bras dessus, bras dessous,
tout habillés de raide
C´est pour suivre au soleil
l´enterrement d´un plus vieux,
l´enterrement d´une plus laide
Et le temps d´un sanglot,
oublier toute une heure
la pendule d´argent
Qui ronronne au salon,
qui dit oui qui dit non,
et puis qui les attend.
Les vieux ne meurent pas,
ils s´endorment un jour
et dorment trop longtemps
Ils se tiennent la main,
ils ont peur de se perdre
et se perdent pourtant
Et l´autre reste là,
le meilleur ou le pire,
le doux ou le sévère
Cela n´importe pas,
celui des deux qui reste
se retrouve en enfer
Vous le verrez peut-être,
vous la verrez parfois
en pluie et en chagrin
Traverser le présent
en s´excusant déjà
de n´être pas plus loin
Et fuir devant vous
une dernière fois
la pendule d´argent
Qui ronronne au salon,
qui dit oui qui dit non,
qui leur dit : "Je t´attends"
Qui ronronne au salon,
qui dit oui qui dit non,
et puis qui nous attend
Los viejos ya no hablan
o en todo caso sólo a veces
con el rabillo del ojo
Aunque sean ricos son pobres,
ya no tienen ilusiones
y sólo tienen un corazón para dos
En su casa huele a tomillo,
a limpio, a lavanda
y a verbo de antaño
Aún viviendo en París
se vive todos en provincia
cuando se vive demasiado tiempo
¿Es por haber reído demasiado
que su voz se agrieta
cuando hablan del ayer?
¿Y por haber llorado demasiado
que hay lágrimas todavía
que les perlan los párpados?
Y si tiemblan un poco
¿es por ver envejecer
el péndulo de plata
Que ronronea en el salón,
que dice sí que dice no,
que dice: "Los espero"?
Los viejos ya no sueñan,
sus libros se adormecen,
sus pianos están cerrados
El gatito está muerto,
el moscatel del domingo
ya no les hace cantar
Los viejos ya no se mueven,
sus gestos tienen demasiadas arrugas,
su mundo es demasiado pequeño
De la cama a la ventana,
luego de la cama al sillón
y después de la cama a la cama
Y si salen aún
cogidos del brazo,
vestidos de domingo
Es para seguir bajo el sol
el entierro de uno más viejo,
el entierro de una más fea
Y lo que dura un sollozo
olvidar por una hora
el péndulo de plata
Que ronronea en el salón,
que dice sí que dice no,
y que les espera luego
Los viejos no mueren,
se duermen un día
y duermen demasiado tiempo
Se cogen de la mano,
tienen miedo a perderse
y sin embargo se pierden
Y el otro se queda ahí,
el mejor o el peor,
el dulce o el severo
Eso no importa,
el que queda de los dos
se halla en el infierno
Lo verás tal vez,
la verás a veces
lleno de lluvia y tristeza
Atravesando el presente
excusándose ya
de no estar más lejos
Y huir frente a ti
una última vez
del péndulo de plata
Que ronronea en el salón,
que dice sí que dice no,
que les dice: "Te espero"
Que ronronea en el salón,
que dice sí que dice no,
y que después nos espera
Letra de Paola Pallottino, música de Lucio Dalla. Tercer lugar en el Festival de Sanremo 1971.
El título que quería Dalla era "Gesùbambino", todo junto.
La censura de esa época infirió sobre esta canción, obligando entre otras cosas al cambio del título, y así Dalla decidió llamarla con la fecha de su nacimiento (4/Marzo/1943), aunque el texto no tiene nada autobiográfico. Hay tres versiones de ella. Esta es la cantada a Sanremo, la primera que conoció el público.
Al final la versión oficial en español "Un hombre llamado Jesús" cantada por Lucio Dalla.
Dalla decía que era la única canción con la cual siempre se emocionaba al cantarla...
Dice che era un bell'uomo e veniva,
veniva dal mare
parlava un'altra lingua,
però sapeva amare
e quel giorno lui prese a mia madre
sopra un bel prato
l'ora più dolce
prima di essere ammazzato
Così lei restò sola nella stanza,
la stanza sul porto
con l'unico vestito ogni giorno più corto
e benché non sapesse il nome
e neppure il paese
mi aspettò come un dono d'amore
fin dal primo mese
Compiva sedici anni
quel giorno la mia mamma
le strofe di taverna,
le cantò a ninna nanna
e stringendomi al petto che sapeva,
sapeva di mare
giocava a fare la donna
con il bimbo da fasciare.
E forse fu per gioco o forse per amore
che mi volle chiamare
come nostro Signore
Della sua breve vita il ricordo,
il ricordo più grosso
è tutto in questo nome
che io mi porto addosso
E ancora adesso che gioco a carte
e bevo vino
per la gente del porto
mi chiamo Gesù bambino
e ancora adesso che gioco a carte
e bevo vino
per la gente del porto
mi chiamo Gesù bambino
e ancora adesso che gioco a carte
e bevo vino
per la gente del porto
mi chiamo Gesù Bambino
Dice que era un hombre guapo y venía,
venía desde el mar
hablaba en otro idioma,
pero sabía amar
y aquel día el tomó a mi madre
en un hermoso prado
la hora más dulce
antes que lo mataran
Así ella quedó sola en el cuarto,
el cuarto en el puerto
con el único vestido cada día más corto
y aunque no supiese el nombre
ni siquiera el país
me esperó como un regalo de amor
desde el primer mes
Cumplía dieciséis años
aquel día mi mamá
las estrofas de taberna,
las cantó como canción de cuna
y apretándome al pecho que sabía,
sabía a mar
jugaba a ser mujer
con el niño por envolver.
Y quizás fue por juego o quizás por amor
que me quiso llamar
como nuestro Señor.
De su corta vida el recuerdo,
el recuerdo más grande
está todo en este nombre
que yo llevo conmigo
Y aún ahora mientras juego a las cartas
y bebo vino
para la gente del puerto
me llamo Niño Jesús
Y aún ahora mientras juego a las cartas
y bebo vino
para la gente del puerto
me llamo Niño Jesús
Y aún ahora mientras juego a las cartas
y bebo vino
para la gente del puerto
me llamo Niño Jesús