domingo, 10 de noviembre de 2013

Generale - General

Letra y música de Francesco De Gregori (1978).
Quizás una de las mejores canciones en contra de la guerra.

Al final del texto está la canción en su versión en español, realizada por Patxi Andión.




Generale, dietro la collina
ci sta la notte crucca e assassina,
e in mezzo al prato
c'è una contadina,
curva sul tramonto
sembra una bambina,
di cinquant'anni e di cinque figli,
venuti al mondo come conigli,
partiti al mondo come soldati
e non ancora tornati.

Generale, dietro la stazione
lo vedi il treno che portava al sole,
non fa più fermate neanche per pisciare,
si va dritti a casa senza più pensare,
che la guerra è bella anche se fa male,
che torneremo ancora a cantare
e a farci fare l'amore, l'amore delle infermiere.

Generale, la guerra è finita,
il nemico è scappato, è vinto, è battuto,
dietro la collina non c'è più nessuno,
solo aghi di pino e silenzio e funghi
buoni da mangiare, buoni da seccare,
da farci il sugo quando è Natale,
quando i bambini piangono
e a dormire non ci vogliono andare.

Generale, queste cinque stelle,
queste cinque lacrime sulla mia pelle
che senso hanno
dentro al rumore di questo treno,
che è mezzo vuoto e mezzo pieno
e va veloce verso il ritorno,
tra due minuti è quasi giorno,
è quasi casa, è quasi amore.
General, atrás de la colina
está la noche despiadada y asesina,
y en el medio del prado
hay una campesina,
encorvada sobre el atardecer
parece una niña,
de cincuenta años y de cinco hijos,
traídos al mundo como conejos,
regresados al mundo como soldados
y que aún no han regresado.

General, atrás de la estación
lo ves el tren que llevaba hacia el sol,
ya no hace paradas ni para mear,
se va derechos a casa sin ya pensar,
que la guerra es bella aunque haga daño,
y volveremos de nuevo a cantar
y hacer el amor, el amor con las enfermeras.

General, la guerra terminó,
el enemigo huyó, está vencido, derrotado,
atrás de la colina ya no hay nadie,
sólo agujas de pino y silencio y hongos
ricos para comer, buenos para secar,
para hacer un guiso cuando es Navidad,
cuando los niños lloran
y no quieren ir a acostarse.

General, estas cinco estrellas,
estas cinco lágrimas sobre mi piel
que sentido tienen
dentro al ruido de este tren,
que está medio vacío y medio lleno
y va veloz hacia el regreso,
en dos minutos es casi día,
es casi casa, es casi amor.




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