martes, 31 de diciembre de 2013

Caminos de Michoacán


Los tres individuos se han apeado de sus transportes estacionados en la orilla de la carretera.
A fines de diciembre, el frío hace castañetear los dientes.  Baten con su calzado el piso congelado, parece de hierro.  Uno, acostumbrado al calor tropical, se frota los brazos sin interrupción, dando pequeños brincos y echando floridas imprecaciones que hacen voltear y reír a sus compañeros.  No platican entre ellos, están alerta.
Han perfeccionado su plan durante muchos meses.  En ese sitio, el camino serpentea en un desfiladero con las paredes montañosas a filo.  El enemigo deberá bajar mucho la velocidad.  Y allí estarán esperándole, será un blanco fácil.
A pesar de las repetidas advertencias 'El Gordo', como le conocían, había invadido poco a poco el territorio y el mercado de ellos, desplazándolos cada vez más.  Ahora ya pesaba la baja del negocio, había llegado a límites insoportables.  Y era necesario ponerle término.  Ahora.  De una vez por todas.
La mirada fija al norte, al fin lo ven acercarse.  El vehículo tiene únicamente prendido uno de los cuartos rojos mientras se acerca zigzagueando hacia ellos.  Como esperaban, está disminuyendo su velocidad.  No se le ve escolta.  No se lo espera, el muy confiado, se cree el mejor, indestructible, inmortal, no toma precauciones.
Suben a sus vehículos.  Arrancan con fuerza dando gritos, le cortan el camino.  Alcanzan a divisar el rostro estupefacto del individuo que frena de manera abrupta, pierde el control, derrapa, da varias volteretas en la orilla de la carretera y sale violentamente del transporte.  Fue tan fácil.  Ellos lo rematan pasando sobre él una y otra vez, de frente y en reversa.  Uno de los asesinos baja para revisar.
Se acabó.  La competencia ha desaparecido.  Ahora ellos ya están listos para tomar nuevamente el control y dominar.  Serán los únicos.  Parten hacia el este.
Sobre el piso queda, exánime, un anciano corpulento, de traje rojo, nutrida barba blanca, los ojos desorbitados.  A su alrededor, restos de envolturas y regalos.



PDC

jueves, 26 de diciembre de 2013

La viola d'inverno - La viola de invierno

Letra y música de Roberto Vecchioni (2002).
La idea está tomada de una leyenda de los indios pieles rojas, según la cual cada uno de nosotros, antes de morir, escucha un sonido particular.






Arriverà che fumo o
che do l'acqua ai fiori,
o che ti ho appena detto:
"scendo, porto il cane fuori",
che avrò una mezza fetta
di torta in bocca,
o la saliva di un bacio appena dato,
arriverà, lo farà così in fretta
che non sarò neanche emozionato...

Arriverà che dormo o sogno,
o piscio o mentre sto guidando,
la sentirò benissimo suonare
mentre sbando,
e non potrò confonderla con niente,
perché ha un suono maledettamente eterno:
e poi si sente quella volta sola
la viola d'inverno.

Bello è che non sei mai preparato,
che tanto capita sempre agli altri,
vivere in fondo è così scontato
che non t'immagini mai che basti
e resta indietro sempre
un discorso
e resta indietro sempre
un rimorso...

E non potrò parlarti, strizzarti l'occhio,
non potrò farti segni,
tutto questo è vietato
da inscrutabili disegni,
e tu ti chiederai che cosa vuole dire tutto
quell'improvviso starti intorno
perché tu non potrai,
non la potrai sentire la mia viola d'inverno.

E allora penserò che niente ha avuto senso
a parte questo averti amata,
amata in così poco tempo;
e che il mondo non vale un tuo sorriso,
e nessuna canzone è più grande
di un tuo giorno
e che si tenga il resto,
me compreso, la viola d'inverno.

E dopo aver diviso tutto:
la rabbia, i figli, lo schifo e il volo,
questa è davvero l'unica cosa
che devo proprio fare da solo
e dopo aver diviso tutto
neanche ti avverto che vado via,
ma non mi dire pure stavolta
che faccio sempre di testa mia:
tienila stretta la testa mia.
Llegará mientras fumo
o estoy regando las flores,
o después de haberte dicho:
"bajo, llevo el perro afuera",
y tendré media rebanada
de pastel en la boca,
o la saliva de un beso recién dado,
llegará, lo hará tan de prisa
que ni siquiera estaré emocionado...

Llegará que duermo o sueño,
o meo o mientras estoy manejando,
la escucharé muy bien tocar
mientras derrapo,
y no podré confundirla con nada,
porque tiene un sonido malditamente eterno:
y además se escucha sólo esa vez
la viola de invierno.

Lo bello es que nunca estás preparado,
ya que le pasa siempre a los otros,
vivir en el fondo es tan descontado
que no te imaginas jamás sea suficiente
y queda atrás siempre
un discurso
y queda atrás siempre
un remordimiento...

Y no podré hablarte, guiñarte el ojo,
no podré hacerte señales,
todo esto está prohibido
por inescrutables designios,
y tú te preguntarás que quiere decir todo
ese improviso dar vueltas a tu alrededor
porque tú no podrás,
no podrás escuchar mi viola de invierno.

Y entonces pensaré que nada ha tenido sentido
con excepción de haberte amado,
amado por así poco tiempo;
y que el mundo no vale una sonrisa tuya,
y ninguna canción es más grande
que un día tuyo
y que se quede con el resto,
yo inclusive, la viola de invierno.

Y después de haber compartido todo:
la pasión, los hijos, el asco y el vuelo,
ésta es de veras la única cosa
que debo propio hacer yo solo
y después de haber compartido todo
siquiera te aviso que ya me voy,
mas no me digas también esta vez
que hago lo que me viene a la cabeza:
abrázala fuerte esta cabeza mía.


lunes, 23 de diciembre de 2013

Cuento de Navidad




El aguanieve cae lenta y silenciosamente en la noche de diciembre, horas antes de Navidad.

El hombre está mirando el escaparate de una tienda. Parece un viejo, de aspecto descuidado, hombros caídos, abrigo desgastado regalado por alguna beneficencia, el cabello blanco, ralo, que se mece de vez en cuando en una especie de tic. La boca pastosa, con el efecto residual de la bebida barata de hace unas horas. Su mirada pasea una y otra vez sobre las cuatro botas navideñas, de colores violentos, adornos rojos y dorados, iluminadas por destellos intermitentes, con escrito en grandes letras garigoleadas Faith, Peace, Joy, Love. Esas palabras golpean su mente como martillazos: ninguna de ellas ha sido realidad en su vida en los últimos años. Poco a poco, han empequeñecido hasta hacerse ilegibles y después esfumado de su existencia. Pierdes el amor, la alegría, la paz y al fin la fe. Te quedas vacío. No hay regreso.

Da la espalda al escaparate luminoso y se adentra en el serpentear de callejuelas oscuras y malolientes. Repite para sí. Te quedas vacío. Como la lata que distraídamente está pateando pie izquierdo-derecha, pie derecho-izquierda, y espera su rebote. No hay regreso.

Entra en una estrecha callejuela cerrada. Se da cuenta y empieza a regresar sobre sus pasos, esta vez de espalda.

Regresa. Regresa. Regresa.

Está subiendo una pequeña pendiente, sus sandalias levantan un fino polvo en la noche fría. Lo intimida y amedrenta la estrella con la cola, allá arriba. Tiene que llegar a como dé lugar. El viaje ha sido largo. La expectativa vence al cansancio.

La escena lo envuelve. A su alrededor una pequeña multitud silenciosa y atenta. Observa la pareja. La mujer es muy joven, el marido mucho más viejo. Su vestir es humilde y parecen algo desconcertados y cruzan repetidamente sus miradas, como preguntando el uno al otro qué hacer. Todos los ojos se dirigen a un recién nacido quien domina la escena, apenas abrigado del frío. Observa al niño, y de alguna manera siente que éste, aun con los párpados cerrados, le envía una mirada que lo atraviesa desde la superficie de su piel hacia lo más íntimo, hasta fronteras internas insospechadas y percibe una cálida mano que revuelve con suavidad y acaricia sus sentimientos. El pecho del hombre se hincha bajo un sentir olvidado. Unas palabras nacidas quién sabe donde, en una memoria futura, se van iluminando poco a poco en su mente. Amor, alegría, paz y fe.

Y dos mil años antes del hoy, vuelve a sonreír.


PDC
 

sábado, 21 de diciembre de 2013

Il poeta - El poeta

Un clásico del cantautor genovés Bruno Lauzi (1963).




Alla sera al caffè con gli amici
si parlava di donne e motori
si diceva "son gioie e dolori"
lui piangeva e parlava di te

Se si andava in provincia a ballare
si cercava di aver le più belle
lui, lui restava a contare le stelle
sospirava e parlava di te

Alle carte era un vero campione
lo chiamavano "il ras del quartiere"
ma una sera giocando a scopone
perse un punto parlando di te

Ed infine una notte si uccise
per la gran confusione mentale
fu un peccato perché era speciale
proprio come parlava di te

Ora dicono, fosse un poeta
e che sapesse parlare d'amore
Cosa importa se in fondo uno muore
e non può più parlare di te
En la noche en el café entre amigos
se charlaba de mujeres y motores
se decía "son alegrías y dolores"
él lloraba y hablaba de ti

Si se iba en las afueras a bailar
se buscaba ligar las más guapas
él, él se quedaba a contar las estrellas
suspiraba y hablaba de ti

En los naipes, era todo un campeón
le llamaban "el amo del barrio"
mas una noche jugando a malilla
perdió un punto hablando de ti

Y al final una noche se mató
por la gran confusión mental
fue una lástima porque era especial
por como hablaba de ti

Ahora dicen, que era un poeta
y que sabía hablar del amor
Cosa importa si al final uno muere
y ya no puede hablar de ti

martes, 17 de diciembre de 2013

Blowin' in the wind - Soplando en el viento

Letra y música de Robert Zimmerman (Bob Dylan), compuesta a los 21 años en el 1962.
Una de las primeras canciones de protesta.
Este texto el mismo Dylan lo ha modificado levemente en sus presentaciones.



How many roads
must a man walk down
Before you call him a man?
Yes, ’n’ how many seas
must a white dove sail
Before she sleeps in the sand?
Yes, ’n’ how many times must
the cannonballs fly
Before they’re forever banned?

The answer, my friend,
is blowin’ in the wind
The answer is blowin’ in the wind

How many years can a mountain exist
Before it’s washed to the sea?
Yes, ’n’ how many years
can some people exist
Before they’re allowed to be free?
Yes, ’n’ how many times can a man
turn his head
Pretending he just doesn’t see?

The answer, my friend,
is blowin’ in the wind
The answer is blowin’ in the wind

How many times must
a man look up
Before he can see the sky?
Yes, ’n’ how many ears
must one man have
Before he can hear people cry?
Yes, ’n’ how many deaths will it take
till he knows
That too many people have died?

The answer, my friend,
is blowin’ in the wind
The answer is blowin’ in the wind
Cuántos caminos
debe recorrer un hombre
antes de que le llames "hombre"?
Cuántos mares
debe surcar una blanca paloma
antes de dormir en la arena?
Sí, cuántas veces deben
volar las balas de cañón
antes de ser prohibidas para siempre?

La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento
La respuesta está soplando en el viento.

Cuántos años puede existir una montaña,
antes de que sea lavada por el mar?
Sí, cuántos años
pueden vivir algunos,
antes de que se les permita ser libres?
Sí, cuántas veces puede un hombre
girar la cabeza
y pretender simplemente que no ha visto?

La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento
La respuesta está soplando en el viento

Cuántas veces debe
un hombre levantar la vista
antes de poder ver el cielo?
Sí, cuántos oídos
debe tener un hombre,
antes de poder oír a la gente llorar?
Cuántas muertes serán necesarias
antes de que él se dé cuenta
de que ha muerto demasiada gente?

La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento
La respuesta está soplando en el viento.


martes, 10 de diciembre de 2013

Les passantes - Las transeúntes

Esta es la poesía que salvó del olvido a Antoine Pol (1888-1971), publicada en 1918 en su "Emotions poétiques".
Su tema es sobre estos destellos fugaces de amor con los cuales nos cruzamos a lo largo de nuestra vida e imposibles de concretar cuando los hombres somos incapaces de vencer las distancias. Y estos instantes los recordamos raramente, quizás sólo en los momentos de soledad.

Georges Brassens la descubrió en 1947 y le puso música y la cantó en 1972. Para darle un sentido más amplio al poema, nunca cantó las estrofas 4 y 6, que se refieren a un recuerdo personificado muy específico de una bailarina y a las mujeres que aman en secreto, esto último contrario a la idea motivo del poema que está enfocado a las mujeres que uno ha amado.
Fabrizio De André hizo el cover en italiano, "Le passanti".




Je veux dédier ce poème
A toutes les femmes qu'on aime
Pendant quelques instants secrets,
A celles qu'on connaît à peine,
Qu'un destin différent entraîne
Et qu'on ne retrouve jamais

A celle qu'on voit apparaître
Une seconde à sa fenêtre
Et qui, preste, s'évanouit,
Mais dont la svelte silhouette
Est si gracieuse et fluette
Qu'on en demeure épanoui

A la compagne de voyage
Dont les yeux, charmant paysage
Font paraître court le chemin;
Qu'on est seul, peut-être,
à comprendre
Et qu'on laisse pourtant descendre,
Sans avoir effleuré sa main

A la fine et souple valseuse
Qui vous sembla triste et nerveuse
Par une nuit de carnaval
Qui voulut rester inconnue
Et qui n'est jamais revenue
Tournoyer dans un autre bal

A celles qui sont déjà prises
Et qui, vivant des heures grises
Près d'un être trop différent,
Vous ont, inutile folie,
Laissé voir la mélancolie
D'un avenir désespérant

A ces timides amoureuses
Qui restèrent silencieuses
Et portent encor votre deuil
A celles qui s'en sont allées
Loin de vous, tristes esseulées
Victimes d'un stupide orgueil.

Chères images aperçues
Espérances d'un jour déçues
Vous serez dans l'oubli demain;
Pour peu que le bonheur
survienne
Il est rare qu'on se souvienne
Des épisodes du chemin

Mais si l'on a manqué sa vie
On songe avec un peu d'envie
A tous ces bonheurs entrevus ,
Aux baisers qu'on n'osa pas prendre,
Aux coeurs qui doivent vous attendre,
Aux yeux qu'on n'a jamais revus

Alors, aux soirs de lassitude,
Tout en peuplant sa solitude
Des fantômes du souvenir,
On pleure les lèvres absentes
De toutes ces belles passantes
Que l'on n'a pas su retenir
Yo quiero dedicar este poema
A todas las mujeres que amamos
Durante algunos instantes secretos,
A las que conocemos apenas,
A las que un destino diferente se lleva
Y que no se vuelven a ver más

A la que vemos aparecer
Un segundo en su ventana
Y que, rápidamente, se desvanece
Pero cuya esbelta silueta
Es tan graciosa y delicada
Que nos quedamos maravillados

A la compañera de viaje
Cuyos ojos, encantador paisaje
Hacen parecer corto el camino;
Que somos los únicos, quizás,
en comprenderla
Y que dejamos sin embargo bajar
Sin haber rozado su mano

A la fina y flexible bailarina de vals
Quien te pareció triste y nerviosa
En una noche de carnaval
Quien quiso permanecer desconocida
Y que jamás volvió
A arremolinarse en otro baile

A las que ya están comprometidas
Y que, viviendo horas grises
Cerca de un ser demasiado diferente,
Nos han, inútil locura,
Dejado ver la melancolía
De un futuro desesperante

A estas enamorada tímidas
Que quedaron silenciosas
Y llevan aún nuestro duelo
A aquellas que se fueron
Lejos de nosotros, tristes y solas
Víctimas de un orgullo estúpido.

Queridas imágenes percibidas
Esperanzas frustradas de un día
Estaréis en el olvido mañana;
Con sólo un poco de felicidad
que tengamos
Es raro que nos acordemos
De los episodios del camino

Pero si hemos fracasado en la vida
Soñamos con un poco de envidia
En todas esas felicidades entrevistas,
En los besos que no osamos tomar,
En los corazones que debían esperarnos,
En los ojos que no hemos vuelto a ver

Entonces, en las noches de cansancio,
Poblando nuestra soledad
Con los fantasmas del recuerdo,
Lloramos los labios ausentes
De todas las bellas transeúntes
Que no supimos retener

sábado, 7 de diciembre de 2013

Domani è un altro giorno - Mañana será otro día

La canción original es "The Wonders You Perform" de la cantautora country Tammy Wynette.  Es una conversación con Dios, donde se le pide su ayuda para entender lo que Él realiza.

El cover italiano es muy diferente al original, tanto en el texto (de Giorgio Calabrese, que no tiene nada que ver con el original) como en el arreglo musical.  Esta canción fue realizada para Ornella Vanoni, su legendaria intérprete (1971).



E' uno di quei giorni che
ti prende la malinconia
che fino a sera
non ti lascia più
La mia fede è troppo scossa ormai
ma prego e penso tra di me
proviamo anche con Dio,
non si sa mai

E non c'è niente di più triste
in giornate come queste
che ricordare la felicità!
Sapendo già che è inutile ripetere, chissà,
domani è un altro giorno,
si vedrà...

È uno di qui giorni in cui
rivedo tutta la mia vita
bilancio che non ho quadrato mai!
Posso dire d'ogni cosa
che ho fatto a modo mio
ma con che risultati,
non saprei...

E non mi son servite a niente
esperienze e delusioni
e se ho promesso
non lo faccio più...
Ho sempre detto in ultimo
ho perso ancora ma,
domani è un altro giorno,
si vedrà...

E' uno di quei giorni che
tu non hai conosciuto mai,
beato te, si, beato te!
Io di tutta un'esistenza
spesa a dare, dare, dare
non ho salvato niente,
neanche te...

Ma nonostante tutto,
io non rinuncio a credere
che tu potresti ritornare qui!
E come tanto tempo fa
ripeto chi lo sa
domani è un altro giorno,
si vedrà...

E oggi non mi importa
della stagione morta
per cui rimpianti
adesso non ho più...

E come tanto tempo fa
ripeto chi lo sa
domani è un altro giorno, si vedrà...
domani è un altro giorno, si vedrà...

Es uno de esos días en que
te atrapa la melancolía,
que hasta la noche
ya no te deja
Mi fe está demasiado sacudida
aunque rezo y pienso para mí
probemos también con Dios,
nunca se sabe

Y no hay nada más triste
en días como éstos
que recordar la felicidad!
Sabiendo ya que es inútil repetir, quizás,
mañana será otro día,
ya se verá...

Es uno de esos días en los que
repaso toda mi vida
balance que nunca supe cuadrar!
Puedo decir de todo
que he hecho a mi manera
pero con cuales resultados,
no lo sé...

Tampoco me han servido
experiencias y desencantos
y si he prometido
ya no lo volveré a hacer...
Siempre he dicho al final
he perdido nuevamente pero,
mañana será otro día,
ya se verá...

Es uno de esos días que
no has conocido nunca,
dichoso tú, sí, dichoso tú!
Yo de toda una vida
gastada en dar, dar, dar
no he salvado nada,
tampoco a ti...

Pero a pesar de todo,
no renuncio en creer
que tú podrías regresar aquí!
Y como hace tanto tiempo
repito: ¿Quién sabe?
Mañana será otro día,
ya se verá...

Y hoy no me importa
de la estación muerta
por lo cual arrepentimientos
ahora ya no tengo...

Y como hace tanto tiempo
repito ¿Quién sabe?
Mañana será otro día, ya se verá...
Mañana será otro día, ya se verá...

jueves, 5 de diciembre de 2013

Nelle mie notti - En mis noches

El texto es de Paolo Margheri, la música de Sergio Endrigo y su cuñado Riccardo del Turco, 1974.

Ha habido un debate judicial de 18 años por plagio en relación a la música, ya que la de "Il Postino" que le valió a Luis Enrique Bacalov el Oscar en 1996, en muy similar.
Endrigo en su autobiografía comenta que hizo escuchar esta canción a Bacalov, ya que en ese entonces trabajaban juntos en ocasiones.
Bacalov depositó en septiembre de 2013 el registro de coautoría incluyendo los otros autores, antes que la Suprema Corte de Italia resolviera.

Esto significa, cuando menos moralmente, un premio Oscar póstumo a Sergio Endrigo, después de 8 años de su muerte.


>

Nelle mie notti
più solitarie
tu la mia mente
fai prigioniera
Ma forse ardita
è la salita
son tanti gli anni
che ci dividono
Uno straniero
nel tuo pensiero
il grande uomo
che io già sono
Ma come il mare
ascolta il vento
nelle tue mani
mi lascerei andare
E io già sogno
di naufragare
su dolci coste
da scoprire
e fondi scuri
vivranno al sole
e senza età
mi sentirò amore
E quante donne
innamorate
a quante fonti
ho già bevuto
ma nei tuoi no
e i tuoi sì
io ho trovato l'amore che
strappa i capelli

Nelle tue mani
mi lascerei andare
e io già sogno
di naufragare
su dolci coste
da scoprire
e fondi scuri
vivranno al sole
e senza età
mi sentirò amore
E quante donne
innamorate
a quante fonti
ho già bevuto
ma nei tuoi sì
e i tuoi no
io ho trovato l'amore che
strappa i capelli
En mis noches
más solitarias
tú mi mente
haces prisionera
Quizás arriesgada
está la subida
son tantos los años
que nos dividen
Un extranjero
en tu pensamiento
el hombre grande
que yo ya soy
Mas como el mar
escucha al viento
en tus manos
me abandonaría
Y yo ya sueño
de naufragar
sobre dulces costas
por descubrir
y profundidades oscuras
vivirán al sol
y sin edad
me sentiré amor
Y cuantas mujeres
enamoradas
a cuantas fuentes
yo ya he bebido
mas en tus no
y en tus sí
he encontrado el amor que
te vuelve loco

En tus manos
me abandonaría
y yo ya sueño
de naufragar
sobre dulces costas
por descubrir
y profundidades oscuras
vivirán al sol
y sin edad
me sentiré amor
Y cuantas mujeres
enamoradas
a cuantas fuentes
yo ya he bebido
mas en tus sí
y tus no
yo he encontrado el amor que
te vuelve loco

martes, 3 de diciembre de 2013

Les vieux - Los viejos

Texto y música del poeta y cantautor belga Jacques Brel (1963).

Una estrujante descripción de la vejez...

Propongo la versión en vivo de su adiós en el Olympia en 1966 (vale la pena verlo actuar) y la versión de estudio.

Por último hay una hermosa traducción en italiano, muy poco conocida, que hizo Roberto Vecchioni .








Les vieux ne parlent plus
ou alors seulement parfois
du bout des yeux
Même riches ils sont pauvres,
ils n´ont plus d´illusions
et n´ont qu´un cœur pour deux
Chez eux ça sent le thym,
le propre, la lavande
et le verbe d´antan
Que l´on vive à Paris
on vit tous en province
quand on vit trop longtemps
Est-ce d´avoir trop ri
que leur voix se lézarde
quand ils parlent d´hier?
Et d´avoir trop pleuré
que des larmes encore
leur perlent aux paupières?
Et s´ils tremblent un peu
est-ce de voir vieillir
la pendule d´argent
Qui ronronne au salon,
qui dit oui qui dit non,
qui dit : "Je vous attends"?

Les vieux ne rêvent plus,
leurs livres s´ensommeillent,
leurs pianos sont fermés
Le petit chat est mort,
le muscat du dimanche
ne les fait plus chanter
Les vieux ne bougent plus
leurs gestes ont trop de rides
leur monde est trop petit
Du lit à la fenêtre,
puis du lit au fauteuil
et puis du lit au lit
Et s´ils sortent encore
bras dessus, bras dessous,
tout habillés de raide
C´est pour suivre au soleil
l´enterrement d´un plus vieux,
l´enterrement d´une plus laide
Et le temps d´un sanglot,
oublier toute une heure
la pendule d´argent
Qui ronronne au salon,
qui dit oui qui dit non,
et puis qui les attend.

Les vieux ne meurent pas,
ils s´endorment un jour
et dorment trop longtemps
Ils se tiennent la main,
ils ont peur de se perdre
et se perdent pourtant
Et l´autre reste là,
le meilleur ou le pire,
le doux ou le sévère
Cela n´importe pas,
celui des deux qui reste
se retrouve en enfer
Vous le verrez peut-être,
vous la verrez parfois
en pluie et en chagrin
Traverser le présent
en s´excusant déjà
de n´être pas plus loin
Et fuir devant vous
une dernière fois
la pendule d´argent
Qui ronronne au salon,
qui dit oui qui dit non,
qui leur dit : "Je t´attends"
Qui ronronne au salon,
qui dit oui qui dit non,
et puis qui nous attend
Los viejos ya no hablan
o en todo caso sólo a veces
con el rabillo del ojo
Aunque sean ricos son pobres,
ya no tienen ilusiones
y sólo tienen un corazón para dos
En su casa huele a tomillo,
a limpio, a lavanda
y a verbo de antaño
Aún viviendo en París
se vive todos en provincia
cuando se vive demasiado tiempo
¿Es por haber reído demasiado
que su voz se agrieta
cuando hablan del ayer?
¿Y por haber llorado demasiado
que hay lágrimas todavía
que les perlan los párpados?
Y si tiemblan un poco
¿es por ver envejecer
el péndulo de plata
Que ronronea en el salón,
que dice sí que dice no,
que dice: "Los espero"?

Los viejos ya no sueñan,
sus libros se adormecen,
sus pianos están cerrados
El gatito está muerto,
el moscatel del domingo
ya no les hace cantar
Los viejos ya no se mueven,
sus gestos tienen demasiadas arrugas,
su mundo es demasiado pequeño
De la cama a la ventana,
luego de la cama al sillón
y después de la cama a la cama
Y si salen aún
cogidos del brazo,
vestidos de domingo
Es para seguir bajo el sol
el entierro de uno más viejo,
el entierro de una más fea
Y lo que dura un sollozo
olvidar por una hora
el péndulo de plata
Que ronronea en el salón,
que dice sí que dice no,
y que les espera luego

Los viejos no mueren,
se duermen un día
y duermen demasiado tiempo
Se cogen de la mano,
tienen miedo a perderse
y sin embargo se pierden
Y el otro se queda ahí,
el mejor o el peor,
el dulce o el severo
Eso no importa,
el que queda de los dos
se halla en el infierno
Lo verás tal vez,
la verás a veces
lleno de lluvia y tristeza
Atravesando el presente
excusándose ya
de no estar más lejos
Y huir frente a ti
una última vez
del péndulo de plata
Que ronronea en el salón,
que dice sí que dice no,
que les dice: "Te espero"
Que ronronea en el salón,
que dice sí que dice no,
y que después nos espera









domingo, 1 de diciembre de 2013

Gesù Bambino (4 marzo 1943) - Niño Jesús (4 marzo 1943)

Letra de Paola Pallottino, música de Lucio Dalla. Tercer lugar en el Festival de Sanremo 1971.
El título que quería Dalla era "Gesùbambino", todo junto.

La censura de esa época infirió sobre esta canción, obligando entre otras cosas al cambio del título, y así Dalla decidió llamarla con la fecha de su nacimiento (4/Marzo/1943), aunque el texto no tiene nada autobiográfico. Hay tres versiones de ella. Esta es la cantada a Sanremo, la primera que conoció el público.

Al final la versión oficial en español "Un hombre llamado Jesús" cantada por Lucio Dalla.

Dalla decía que era la única canción con la cual siempre se emocionaba al cantarla...





Dice che era un bell'uomo e veniva,
veniva dal mare
parlava un'altra lingua,
però sapeva amare
e quel giorno lui prese a mia madre
sopra un bel prato
l'ora più dolce
prima di essere ammazzato

Così lei restò sola nella stanza,
la stanza sul porto
con l'unico vestito ogni giorno più corto
e benché non sapesse il nome
e neppure il paese
mi aspettò come un dono d'amore
fin dal primo mese

Compiva sedici anni
quel giorno la mia mamma
le strofe di taverna,
le cantò a ninna nanna
e stringendomi al petto che sapeva,
sapeva di mare
giocava a fare la donna
con il bimbo da fasciare.

E forse fu per gioco o forse per amore
che mi volle chiamare
come nostro Signore
Della sua breve vita il ricordo,
il ricordo più grosso
è tutto in questo nome
che io mi porto addosso

E ancora adesso che gioco a carte
e bevo vino
per la gente del porto
mi chiamo Gesù bambino
e ancora adesso che gioco a carte
e bevo vino
per la gente del porto
mi chiamo Gesù bambino
e ancora adesso che gioco a carte
e bevo vino
per la gente del porto
mi chiamo Gesù Bambino

Dice que era un hombre guapo y venía,
venía desde el mar
hablaba en otro idioma,
pero sabía amar
y aquel día el tomó a mi madre
en un hermoso prado
la hora más dulce
antes que lo mataran

Así ella quedó sola en el cuarto,
el cuarto en el puerto
con el único vestido cada día más corto
y aunque no supiese el nombre
ni siquiera el país
me esperó como un regalo de amor
desde el primer mes

Cumplía dieciséis años
aquel día mi mamá
las estrofas de taberna,
las cantó como canción de cuna
y apretándome al pecho que sabía,
sabía a mar
jugaba a ser mujer
con el niño por envolver.

Y quizás fue por juego o quizás por amor
que me quiso llamar
como nuestro Señor.
De su corta vida el recuerdo,
el recuerdo más grande
está todo en este nombre
que yo llevo conmigo

Y aún ahora mientras juego a las cartas
y bebo vino
para la gente del puerto
me llamo Niño Jesús
Y aún ahora mientras juego a las cartas
y bebo vino
para la gente del puerto
me llamo Niño Jesús
Y aún ahora mientras juego a las cartas
y bebo vino
para la gente del puerto
me llamo Niño Jesús




sábado, 30 de noviembre de 2013

X agosto - 10 de agosto

El 10 de agosto de 1867, cuando Giovanni Pascoli tenía 11 años, su padre Ruggero es asesinado a tiros mientras volvía a casa. Nunca se conocieron los autores o razones del crimen.
El 10 de agosto, día de San Lorenzo, la tierra atraviesa las Perseidas y se aprecian las lluvias de meteroros, 'estrellas fugaces'.

La lectura de la poesía es del actor Alberto Lupo.




San Lorenzo, io lo so perché tanto
di stelle per l'aria tranquilla
arde e cade, perché si gran pianto
nel concavo cielo sfavilla.

Ritornava una rondine al tetto:
l'uccisero: cadde tra i spini;
ella aveva nel becco un insetto:
la cena dei suoi rondinini.

Ora è là, come in croce, che tende
quel verme a quel cielo lontano;
e il suo nido è nell'ombra, che attende,
che pigola sempre più piano.

Anche un uomo tornava al suo nido:
l'uccisero: disse: Perdono;
e restò negli aperti occhi un grido:
portava due bambole in dono.

Ora là, nella casa romita,
lo aspettano, aspettano in vano:
egli immobile, attonito, addita
le bambole al cielo lontano.

E tu, Cielo, dall'alto dei mondi
sereni, infinito, immortale,
oh! d'un pianto di stelle lo inondi
quest'atomo opaco del Male!
San Lorenzo, yo sé porque tantas
estrellas en el aire tranquilo
arden y caen, porqué tan gran llanto
centellea en el cóncavo cielo.

Regresaba una golondrina al techo:
la mataron: cayó entre espinos;
ella tenía en el pico un insecto:
la cena de sus pequeñitos.

Ahora está allá, como en cruz, tendiendo
aquél gusano a ese cielo lejano;
y su nido está en la sombra, y espera,
y pía siempre más bajo.

También un hombre regresaba a su nido:
lo mataron: dijo: Perdono;
y quedó en los abiertos ojos un grito:
llevaba dos muñecas de regalo.

Ahora allá, en la casa apartada,
le esperan, esperan en vano:
él inmóvil, pasmado, señala
las muñecas al cielo lejano.

Y tu, Cielo, desde lo alto de los mundos
serenos, infinito, inmortal,
oh! de un llanto de estrellas inundas
este átomo opaco de Maldad!


jueves, 28 de noviembre de 2013

Canción de amiga - Canzone di amica


Descubrí hoy, por caso, como siempre sucede, el poeta español Angel González (1922-2008)


Nadie recuerda un invierno tan frío
como éste.

Las calles de la ciudad son láminas de hielo.
Las ramas de los árboles están envueltas
en fundas de hielo.
Las estrellas tan altas son destellos de hielo.

Helado está también mi corazón,
pero no fue en invierno.
Mi amiga,
mi dulce amiga,
aquella que me amaba,
me dice que ha dejado de quererme.

No recuerdo un invierno tan frío
como éste.
Nessuno ricorda un inverno tanto freddo
come questo.

Le strade della città sono lastre di ghiaccio.
I rami degli alberi sono avvolti
in fodere di ghiaccio.
Le stelle tanto alte sono lampi di ghiaccio.

Gelido è anche il mio cuore,
ma non accadde in inverno.
La mia amica,
la mia dolce amica,
quella che mi amava,
mi dice che ha smesso di amarmi.

Non ricordo un inverno tanto freddo
come questo.



miércoles, 27 de noviembre de 2013

Così si va - Así se va

Letra y música de Roberto Vecchioni, de su album "Io non appartengo più" (Yo ya no pertenezco), 2013

Enamorarse del amor...




Così si va
senza una lacrima o un rimpianto,
chiudendo gli occhi in un incanto
nel tempo come eternità:

Così si va
dribblando Dio con una finta,
con un esame di coscienza
dell’altra mia felicità:

Così si va
dando la mano a due bambine
baciate all’ultimo confine
e dirle non vi lascio qua,

Spiegando a Dio
che in questo solitario viaggio
di paura e di coraggio
non esiste mai un addio;

Ci si innamora dell’amore
e non si torna indietro mai,
ci si innamora di parole,
lampi che illudono persone
che non moriranno mai

Ci si innamora dell’amore
e tutto il resto è niente sai,
e ti dimentichi il dolore
e sai che dove tu sei stato
è ancora e sempre dove vai

Così si va,
ridendo al foglio di congedo,
mostrando all’angelo che vedo
che la mia vita è questa qua

Si va così
sapendo che mi terrò dentro
la pioggia, il sole, il mare e il vento
tutta la mia fragilità

Così si va,
perchè chi è stato lo è per sempre
in un magnifico presente
per chi vive e chi lo sa

Si va così,
perchè il passato è lì davanti
e la tua vita è quel che senti
e che nessuno ruberà

Ci si innamora dell’amore
e non si torna indietro mai,
ci si innamora di parole
lampi che illudono persone
che non moriranno mai

Ci si innamora dell’amore
che è stato tutto e niente sai
ci si innamora dell’amore
il solo disperato vivere che hai

Ci si innamora dell’amore
cantando voci in un silenzio,
dolce impigliato sentimento
in questa mia felicità

Così si va
mica contando i giorni,
mica contando i sogni,
che non torneranno più

Così si va,
a testa alta e col sorriso
di chi ha già visto il paradiso
in una donna senza età

Ci si innamora dell’amore
e non si torna indietro mai,
ci si innamora dell’amore
il solo disperato vivere che hai,

Ci si innamora dell’amore
cantando voci in un silenzio,
dolce impigliato sentimento
in questa mia felicità

Ci si innamora dell’amore
che è stato tutto e niente sai
la sola scusa di vivere che hai
Así se va
sin una lágrima o añoranza,
cerrando los ojos en un conjuro
en el tiempo como eternidad:

Así se va
esquivando a Dios con una finta,
con un examen de conciencia
de la otra mía felicidad:

Así se va
dando la mano a dos niñas
besadas en la última frontera
y decirles no las dejo acá,

Explicando a Dios
que en este solitario viaje
de miedo y de valor
jamás existe un adiós;

Nos enamoramos del amor
y no se regresa jamás,
nos enamoramos de palabras,
relámpagos que ilusionan personas
que no morirán jamás

Nos enamoramos del amor
y todo el resto es nada sabes,
y te olvidas del dolor
y sabes que donde tú has estado
es todavía y siempre adonde vas

Así se va,
riendo al aviso de licenciamiento,
mostrando al ángel que miro
que mi vida es esta aquí

Se va así
sabiendo que guardaré adentro
la lluvia, el sol, el mar y el viento
toda mi fragilidad

Así se va,
porque quien ha sido lo es para siempre
en un magnífico presente
para quien vive y así lo sabe

Se va así,
porque el pasado está allí enfrente
y tu vida es lo que sientes
y que nadie robará

Nos enamoramos del amor
y no se regresa atrás jamás,
nos enamoramos de palabras
relámpagos que ilusionan personas
que no morirán jamás

Nos enamoramos del amor
que ha sido todo y nada sabes
nos enamoramos del amor
el único desesperado vivir que tienes

Nos enamoramos del amor
cantando voces en un silencio,
dulce enmañarado sentimiento
en esta mía felicidad

Así se va
sin contar los días,
sin contar los sueños,
que no regresarán jamás

Así se va,
con la cabeza en alto y la sonrisa
de quien ya ha visto el paraíso
en una mujer sin edad

Nos enamoramos del amor
y no se regresa atrás jamás,
nos enamoramos del amor
el único desesperado vivir que tienes,

Nos enamoramos del amor
cantando voces en un silencio,
dulce enmañarado sentimiento
en esta mía felicidad

Nos enamoramos del amor
que ha sido todo y nada sabes
la única justificación para vivir que tienes



martes, 26 de noviembre de 2013

El breve espacio en que no está - Il breve spazio in cui non sta

Composición del cubano Pablo Milanés (1982), enorme exponente de la Nueva Trova

Al final una excelente versión en italiano de Alessando Haber
.




Todavía quedan restos de humedad,
sus olores llenan ya
mi soledad,
en la cama su silueta
se dibuja cual promesa
de llenar el breve espacio
en que no está...

Todavía yo no sé si volverá,
nadie sabe, al día siguiente, lo que hará.
Rompe todos mis esquemas,
no confiesa ni una pena,
no me pide nada
a cambio de lo que dá.

Suele ser violenta y tierna,
no habla de uniones eternas,
mas se entrega cual si hubiera
sólo un día para amar.
No comparte una reunión,
mas le gusta la canción
que comprometa
su pensar.

Todavía no pregunté
«¿te quedarás?».
Temo mucho a la respuesta de un
«jamás».
La prefiero compartida antes que
vaciar mi vida, no es perfecta
mas se acerca a lo que yo
simplemente soñé...
Ancora ci sono tracce di umidità,
i suoi odori già riempono
la mia solitudine,
nel letto la sua sagoma
si accenna come promessa
di riempire il breve spazio
in cui non sta...

Ancora io non so se tornerà,
nessun sa, il giorno dopo, che farà.
Rompe con tutti i miei schemi,
non confessa neppur rammarico,
non mi chiede niente
in cambio di ciò che da.

Suole essere violenta e tenera,
non parla di unioni eterne,
ma si abbandona come se
solo esistesse un giorno per amare.
Non partecipa a una riunione,
ma le piace la canzone
che comprometta
il suo pensiero.

Ancora non le ho domandato
«rimarrai?».
Ho paura alla risposta di
«giammai».
La preferisco condivisa prima di
svuotare la mia vita, non è perfetta
ma si avvicina a quello che io
semplicemente ho sognato...







lunes, 25 de noviembre de 2013

Te quiero - Ti amo

Poesía de Mario Benedetti del 1956. Poema de amor y libertad, individual y colectivo. 

Tuve la suerte hace varios decenios de asistir a un concierto en la Sala Netzahualcóyotl de la UNAM, donde Benedetti leyó su poesía acompañado de la guitarra latinoamericana clásica de Alfredo Zitarrosa.
Les dejo dos versiones.
Primero la poesía original leída por el autor.
Y después la canción que musicó Alberto Favero en la interpretación de su esposa, Nacha Guevara (con Favero al piano) del 1977.


Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
Le tue mani sono la mia carezza
i miei accordi quotidiani
ti amo perché le tue mani
si adoperano per la giustizia

Se ti amo è perché sei
il mio amore la mia complice e tutto
e per la strada fianco a fianco
siamo molto più di due

I tuoi occhi sono il mio scongiuro
contro la cattiva giornata
ti amo per il tuo sguardo
che osserva e semina futuro

La tua bocca che è tua e mia
la tua bocca che non si sbaglia
ti amo perchè la tua bocca
sa gridare ribellione

Se ti amo è perché sei
il mio amore la mia complice e tutto
e per la strada fianco a fianco
siamo molto più di due

E per il tuo aspetto sincero
e il tuo passo vagabondo
e il tuo pianto per il mondo
perché sei popolo ti amo

E perché l'amore non è un'aureola
né ingenuo morale di una favola
e perché siamo una coppia
che sa di non essere sola

Ti voglio nel mio paradiso
ossia che nel mio paese
la gente viva felice
anche senza permesso

Se ti amo è perché sei
il mio amore la mia complice e tutto
e per la strada fianco a fianco
siamo molto più di due






domingo, 24 de noviembre de 2013

Cantares - Cantici

Clásico de mi generación.
Joan Manuel Serrat anadió algunos versos a esta poesía de Antonio Machado que musicalizó y cantó en su álbum 'Dedicado a Antonio Machado, poeta' (1969).
Aquí está para recordarlo o descubrirlo.



Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.

Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques
se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar,
le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar,
cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso.
Golpe a golpe, verso a verso.
Golpe a golpe, verso a verso.
Tutto passa e tutto rimane,
però il nostro è passare,
passare facendo cammini
cammini sopra il mare.

Mai ho perseguito la gloria,
né di lasciare nella memoria
degli uomini il mio canto;
io amo i mondi sottili,
lievi e gentili,
come bolle di sapone.

Mi piace vederli colorarsi
di giallo e carminio, volare
sotto il cielo azzurro, tremare
d'improvviso e scoppiare...

Non ho mai inseguito la gloria.

Viandante, sono le tue impronte
il cammino e nulla più;
viandante, non c'è un cammino,
la via si fa con l'andare.

Camminando si fa il cammino
e voltando lo sguardo indietro
si vede il sentiero che mai
si tornerà a calcare.

Viandante non c'è un cammino
ma scie sul mare...

Qualche tempo fa in quel luogo
dove oggi i boschi
si vestono di spine
si sentì la voce di un poeta gridare
"Viandante non c'è cammino,
la via si fa con l'andare..."

Colpo dopo colpo, verso dopo verso...

Morì il poeta lontano da casa,
lo copre la polvere di un paese vicino.
All'allontanarsi lo videro piangere.
"Viandante non c'è un cammino,
la via si fa con l'andare..."

Colpo dopo colpo, verso dopo verso...

Quando il cardellino non può cantare,
quando il poeta è un pellegrino,
quando a nulla ci serve pregare.
"Viandante non c'è cammino
la via si fa con l'andare..."

Colpo dopo colpo, verso dopo verso...
Colpo dopo colpo, verso dopo verso...
Colpo dopo colpo, verso dopo verso...





sábado, 23 de noviembre de 2013

La rosa bianca - La rosa blanca

Poesía de José Martí, la número XXXIX de los 'Versos sencillos' (1891). Parte se canta como tercera estrofa en 'Guantanamera', también basada en la poesía de Martí. Hay muchas versiones musicales entre ellas una de Ernesto Lecuona. Sergio Endrigo realizó la traducción al italiano y compuso la música (1963).



Coltivo una rosa bianca
in luglio come in gennaio
per l'amico sincero
che mi da la sua mano franca

Per chi mi vuol male e mi stanca
questo cuore con cui vivo
cardi ne ortiche coltivo
coltivo una rosa bianca.
Cultivo la rosa blanca
en julio como en enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.

Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo
cardos ni oruga cultivo
cultivo la rosa blanca.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Ma solitude - Mi soledad

Letra y música de Georges Moustaki (1966).
Esta canción originalmente Moustaki la realizó para que la cantara su amigo Serge Reggiani.

La propongo en una versión de Reggiani y en otra magnífica de Moustaki a dúo con Pink Martini.





Pour avoir si souvent dormi
Avec ma solitude
Je m'en suis fait presqu'une amie
Une douce habitude
Elle ne me quitte pas d'un pas
Fidèle comme une ombre
Elle m'a suivi ça et là
Aux quatre coins du monde

Non, je ne suis jamais seul
Avec ma solitude

Quand elle est au creux de mon lit
Elle prend toute la place
Et nous passons de longues nuits
Tous les deux face à face
Je ne sais vraiment pas jusqu'où
Ira cette complice
Faudra-t-il que j'y prenne goût
Ou que je réagisse?

Non, je ne suis jamais seul
Avec ma solitude

Par elle, j'ai autant appris
Que j'ai versé de larmes
Si parfois je la répudie
Jamais elle ne désarme
Et si je préfère l'amour
D'une autre courtisane
Elle sera à mon dernier jour
Ma dernière compagne

Non, je ne suis jamais seul
Avec ma solitude
Non, je ne serais jamais seul
Avec ma solitude
Por haber dormido tan seguido
con mi soledad
se hizo casi amiga mía
una dulce costumbre.
Ella no se aleja ni un paso
fiel como una sombra
me ha seguido aquí y allá
a los cuatro rincones del mundo.

No, yo no estoy jamás solo
con mi soledad

Cuando se acuesta en mi lecho
toma todo el espacio
y pasamos unas largas noches
los dos cara a cara.
Yo de verdad no se hasta dónde
irá esta cómplice
hará falta que le tome el gusto
o que yo reaccione?

No, yo no estoy jamás solo
con mi soledad

Por ella he aprendido tanto
y he versado lágrimas
si a veces la repudio
ella jamás se rinde
y si prefiero el amor
de otra cortesana
ella será hasta mi último día
mi última compañera.

No, yo no estoy jamás solo
con mi soledad
No, yo no estaré jamás solo
con mi soledad




jueves, 21 de noviembre de 2013

Doble imagen

El ejercicio era describir una mujer frente a un espejo.
Me dejé llevar, y este es el resultado.



Llegas por fin del trabajo; no encontraste a la primera un lugar para estacionarte y tuviste que dar un par de vueltas hasta hallar un espacio para tu viejo vocho.
Subes los dos pisos. Entras. Enciendes las luces. Prendes de inmediato el televisor para que algún sonido te acompañe.
Miras distraída el decorado, muebles comprados en baratas, cuando te independizaste, o de sobra, regalados por algún familiar o amigo.
Dentro de la vulgaridad que impera, el espejo está fuera de lugar.

Es un viejo mueble pesado, con marco de roble, un par de columnas laterales enroscadas, con hojas de vid labradas en los extremos, el vidrio biselado; la capa de plateado descascarada en algunos sitios, con punteado y manchas cafés en las orillas. Es herencia de tu abuela paterna, de Huautla. Allá pasaste algunas vacaciones de verano. En el pueblo murmuraban que estaba medio mal de la cabeza, ya que hablaba de milagros y hechizos.
Tu sabes que no es así. Era una verdadera bruja, pero de las que hacen el bien. Sus magias eran sencillas, nada espectaculares. Como niña de entonces quizás no entendiste todo, aunque pudiste compartir con ella fantásticos pequeños acontecimientos... y te enseñó algunas tretas.

Te miras en el espejo y la imagen que te regresa te decepciona: estatura pequeña, compensada por tacones que te dificultan la marcha y te cansan fácilmente. Te ves 'llenita', nada más, y te molesta que en el trabajo te apoden a veces 'la gordis'. El cabello castaño cortado en casco rodea un rostro de facciones delicadas, nariz recta, piel morena clara. El cutis grasiento, con antiguas cicatrices del acné juvenil. Los aretes son pequeños, tu talla no te permite el lujo de arracadas. Vistes la ropa del diario, comprada aquí y allá: camisa de poliéster color crema con olanes en el cuello y puños, saco gris que empieza a quedarte ajustado, falda azul marino plisada, a la rodilla. Piernas levemente arqueadas. La imagen de toda una ganadora.

Cierras los ojos. Te acuerdas de las palabras de la abuela:

Espejo antiguo, espejo del umbral veraz,
oculta la verdad del hoy, colócame un antifaz;
muéstrame todo el regocijo y el esplendor
de lo que quisiera ser mañana, sé mi creador.


Abres tus ojos. La sorpresa es enorme.

El espejo refleja una hermosísima mujer, esbelta, de medidas perfectas, entallada en un fino vestido largo de noche, rojo. El cabello castaño claro cae en delicadas olas a los lados de tu rostro angelical, hasta los hombros. Te miras a través de enormes ojos negros: mentón firme, nariz levemente respingada, orejas pequeñas con unos magníficos pendientes de oro blanco. El cutis de porcelana. Los brazos ebúrneos, las manos con dedos alargados, una argolla matrimonial en el anular izquierdo.

Cierras los ojos y a tientas buscas el interruptor de la luz.
Quizás a oscuras, más tarde, podrás abrir los párpados. Ahora no.
Quieres dejar impregnada tu retina con la imagen de tu belleza y vida prestada.
Quieres navegar así esta noche por el mar de los sueños.
Hasta que amanezca nuevamente.

PDC
 

martes, 19 de noviembre de 2013

E un giorno... - Y un día...

Letra y música de Francesco Guccini (2000), dedicado a su hija Teresa.

Para Gaby, mi hija, con amor...





E un giorno ti svegli stupita
e di colpo ti accorgi
che non sono più quei fantastici
giorni all'asilo
di giochi, di amici
e se ti guardi attorno
non scorgi le cose consuete,
ma un vago e indistinto profilo...

E un giorno cammini per strada
e ad un tratto comprendi
che non sei la stessa
che andava al mattino alla scuola,
che il mondo là fuori t'aspetta
e tu quasi ti arrendi
capendo che a battito a battito
è l'età che s'invola...

E tuo padre ti sembra più vecchio
e ogni giorno si fa più lontano,
non racconta più favole
e ormai non ti prende per mano,
sembra che non capisca i tuoi sogni
sempre tesi
fra realtà e sperare
e sospesi fra voglie alternate
di andare e restare...
di andare e restare...

E un giorno ripensi alla casa
e non è più la stessa
in cui lento il tempo
sciupavi quand'eri bambina,
in cui ogni oggetto
era un simbolo ed una promessa
di cose incredibili
e di caffellatte in cucina...

E la stanza coi poster sul muro
ed i dischi graffiati
persi in mezzo ai tuoi libri
e regali che neanche ricordi,
sembra quasi il racconto
di tanti momenti passati
come il piano studiato
e lasciato anni fa su due accordi...

E tuo padre ti sembra annoiato
e ogni volta si fa più distratto,
non inventa più giochi
e con te sta perdendo il contatto...
E tua madre lontana e presente
sui tuoi sogni
ha da fare e da dire,
ma può darsi non riesca
a sapere che sogni gestire...
che sogni gestire...

Poi un giorno in un libro
o in un bar si farà tutto chiaro,
capirai che altra gente
si è fatta le stesse domande,
che non c'è solo il dolce
ad attenderti, ma molto d'amaro
e non è senza un prezzo salato
diventare grande...

I tuoi dischi, i tuoi poster
saranno per sempre scordati,
lascerai sorridendo
svanire i tuoi miti felici
come oggetti di bimba,
lontani ed impolverati,
troverai nuove strade,
altri scopi ed avrai nuovi amici...

Sentirai che tuo padre ti è uguale,
lo vedrai un po' folle, un po' saggio
nello spendere sempre
ugualmente paura e coraggio,
la paura e il coraggio di vivere
come un peso che ognuno ha portato,
la paura e il coraggio di dire:
" io ho sempre tentato,
io ho sempre tentato... "

Y un día te despiertas asombrada
y de golpe te das cuenta
que no existen ya esos fantásticos
días al jardín de niños
de juegos, de amigos
y si miras a tu alrededor
no vislumbras las cosas habituales,
sino un perfil vago e indistinto...

Y un día caminas por la calle
y de repente entiendes
que no eres la misma que iba
en la mañana a la escuela,
que el mundo te espera allá afuera
y tu casi te rindes
entendiendo que latido a latido
es la edad que se desvanece...

Y tu padre te parece más viejo
y cada día se hace más lejano,
ya no te narra los cuentos
y ya no te toma por la mano,
parece no entienda tus sueños
siempre encaminados
entre realidad y esperanza
y suspendidos entre ganas alternas
de irte y quedarte...
de irte y quedarte...

Y un día piensas en la casa
y no es ya la misma
en la cual lentamente el tiempo
desperdiciabas cuando eras niña,
en la cual cada objeto
era un símbolo o una promesa
de cosas increíbles
y de café con leche en la cocina...

Y el cuarto con los posters en la pared
y los discos rayados
perdidos entre tus libros
y regalos de los cuales ya no te acuerdas,
parece casi el recuento
de tantos momentos pasados
como el piano estudiado
y dejado hace años sobre dos acordes...

Y tu padre te parece aburrido
y cada vez se hace más distraído,
ya no inventa juegos
y contigo está perdiendo el contacto...
Y tu madre lejana y presente
sobre tus sueños
tiene mucho que hacer y decir
pero puede ser que ella no logre
saber que sueños administrar...
que sueños administrar...

Después en un libro
o en un café todo se aclarará,
entenderás que otra gente
se hizo las mismas preguntas,
que no está sólo lo dulce
a esperarte, sino mucho de amargo
y no es sino con un precio muy alto
volverse grande...

Tus discos, tus posters
serán para siempre olvidados
sonriendo dejarás
esfumarse tus mitos felices
como objetos de niña,
lejanos y polvorientos,
encontrarás nuevos caminos,
otros objetivos, tendrás nuevos amigos...

Sentirás que tu padre es igual a ti,
lo verás un poco loco, un poco sabio
en gastar siempre
por igual miedo y valor,
el miedo y el valor de vivir
como un peso que cada uno ha llevado,
el miedo y el valor de decir:
"yo siempre he intentado,
yo siempre he intentado..."







domingo, 17 de noviembre de 2013

Mal d'amore - Mal de amor

Letra de Maria Giulia Bartolocci, música de Sergio Endrigo (eran esposos).
La voz femenina acompañante es de Ornella Vanoni. El video no tiene imagen, sólo la música.




Due gocce, una goccia appena
Un fiume, un fiume in piena
La pioggia a primavera
Qualcosa nascerà
Un’inquietudine improvvisa
Ti butta giù senza difesa
Sai cos’è?

Mal d’amore, mal d’amore
È già qui non puoi sbagliare
Le tue mani legherà
Ti porterà con gli occhi chiusi
Là dove muoiono le attese
E ti darà...

Braccia aperte per volare
Il tuo corpo da scoprire
Impazienze da calmare
Libri bianchi da riempire.

E la noia cambierà
In lampi rossi di allegria
E l’abitudine in poesia
E fantasia.

Mal d’amore, mal d’amore
L’anima mia mi venderei
Se tu mi dai...

Braccia aperte da riempire
Il suo corpo da calmare
Libri bianchi da scoprire
Braccia aperte per volare!
Dos gotas, una gota apenas
un río, un río en crecida
la lluvia en primavera
algo nacerá
una inquietud improvisa
te derriba sin defensas
sabes qué es?

Mal de amor, mal de amor
ya está aquí, no puedes equivocarte
amarrará tus manos
te llevará a ojos cerrados
allá donde muere la espera
y te dará...

Brazos abiertos para volar
tu cuerpo para descubrir
impaciencias para calmar
libros blancos para llenar.

Y el aburrimiento cambiará
en relámpagos rojos de alegría
y la costumbre en poesía
y fantasía.

Mal de amor, mal de amor
el alma mía te vendería
si tu me das...

Brazos abiertos para llenar
su cuerpo para calmar
libros blancos para descubrir
brazos abiertos para volar!



viernes, 15 de noviembre de 2013

Er caffettiere filosofo - El cafetero filósofo

De Giuseppe Gioachino Belli, Roma, 22 de enero de 1833.
Está escrita en dialecto romano.
El título original tenía el aparente despropósito de FISOLOFO, como hablaba el pueblo.



L'ommini de sto Monno
sò ll'istesso
Che vvaghi de caffè nner mascinino:
C'uno prima, uno doppo,
e un antro appresso,
Tutti quanti però vvanno a un distino.

Spesso muteno sito, e ccaccia spesso
Er vago grosso er vago piccinino,
E ss'incarzeno tutti in zu l'ingresso
Der ferro che li sfraggne in porverino.

E l'ommini accusì viveno ar Monno
Misticati pe mmano de la sorte
Che sse li ggira tutti in tonno in tonno;

E mmovennose oggnuno,
o ppiano, o fforte,
Senza capillo mai caleno a fonno
Pe ccascà nne la gola de la morte.
Los hombres de este mundo
son lo mismo
que granos de café en el molinillo:
uno antes, uno después,
y otro a seguir,
todos ellos comparten su destino.

Seguido cambian de sitio, y empuja
el grano grande al grano pequeñito,
y se atascan todos en el ingreso
del hierro que los muele en polvo fino.

Y los hombres así viven en el mundo,
entremezclados por la mano del azar
que los revuelve a todos alrededor.

Y moviéndose cada uno,
o lento, o rápido,
sin entenderlo jamás bajan al fondo
para caer en la garganta de la muerte.


jueves, 14 de noviembre de 2013

Reunión de familia

La tarea asignada era escribir un cuento gótico.



La tempestad está amainando. Las nubes plúmbeas forman una cortina que no deja vivir las sombras. El caballo ya cansado ha disminuido su paso al resbalar y hundirse en el lodo del camino. Yo también estoy fatigado. Me duele el costado izquierdo y me doblo hacia ese lado. El tentativo de asalto en el bosque me tomó por sorpresa y sólo mi pericia como jinete y la pronta respuesta del corcel evitaron mayores desgracias. Aun así no pude evitar la flecha que, antes de perderse entre los árboles, me ha roto la clavícula y me está haciendo sangrar. La pesada casaca se ha adherido a mi piel y esta taponando en parte la herida, absorbiendo la sangre. Me cuesta trabajo respirar...
Ya estoy cerca del castillo de Eidan, quizás unas tres millas. A la siguiente vuelta del camino aparece, a la izquierda del peñasco, imponente construcción de piedra gris, recortándose contra las nubes los arbotantes y las grandes torres amenazantes rematadas por enormes almenas. Los ventanales del ancho edificio principal están iluminados; me están esperando. Ya no llueve. Rodeo el cementerio con sus robles centenarios y pienso con amor y con horror a mis padres amortajados por esa húmeda oscura tierra. En la entrada principal un siervo me recibe el caballo. Acaricio agradecido la crin del animal y me acerco despacio a la mansión familiar, que no he pisado desde más de dos años. Me recibe la puerta de anchos paneles de madera unidos por grandes láminas de hierro; se quejan los goznes anunciando mi vacilante entrada hacia el recibidor. En mi infancia cuantas risas y queridas convivencias con mis hermanos y primos en este ancho espacio animado por el constante andar de la servidumbre bajo la vigilante mirada de mi madre! El corazón se contrae ahora en esta intensa penumbra, el piso de piedra de laberínticos diseños negros y blancos, el techo oval del cual cuelgan pesados candelabros, armaduras polvorientas a los lados, cuadros oscuros de antepasados de semblante adusto. Mis pasos y su eco llenan la estancia. Al fondo, la escalera en dos volutas que lleva a las habitaciones. A la izquierda el comedor y cocinas. A la derecha el salón donde me esperan, para la reunión de familia. Yo nunca he participado por mi joven edad antes y por mis ausencia después, y es la primera vez que voy a pisar el umbral de lo desconocido.
Es la tradición más que centenaria, aniversario donde recordamos cuando el soberano nos confirió esas tierras, con la encomienda de esclavizar, mantener el orden y recaudar. La familia siempre cumplió. Las mazmorras del sótano fueron testigo mudo del dolor, los gritos y la sangre. Una vez de niño logré escaparme allá abajo, y pude atisbar por un instante a un aldeano desnudo, sobre una mesa de la cual escurría líquido escarlata espeso, atado pies y manos a unos instrumentos que mi infantil mente no pudo reconocer, con mi padre a su lado realizando actos diabólicos innombrables. El alarido me hizo escapar y todavía algunas noches me despierto por ese horrible grito, con el corazón agitado y el sudor escurriendo.
Lentamente entro al salón, escasamente iluminado por los candelabros laterales y por el fuego ya mortecino en la gran chimenea. El techo se eleva en amplios delgados arcos que inician en seis columnas y se reúnen en un punto elevado al centro. Al lado, hacia el jardín, tres ventanales ojivales con amplio ropaje de terciopelo rojo recogido, a través de los cuales se pierde el día.
De inmediato mi hermano mayor James viene a mi encuentro y me abraza con ese afecto que traspasa la piel y funde las almas; la herida me duele y enarco la espalda, pero guardo silencio. Atrás de él, mi adorada hermana Melissa baja los ojos, como escondiéndose pudorosamente. Su vestimenta intenta disimular sus formas de mujer. Mis ojos recuerdan y recorren su piel ebúrnea por la cual mis yemas adolescentes pasaron descubriendo cimas y valles nunca antes imaginados cuando juntos nos alimentamos del fruto prohibido. La beso castamente en la mejilla, siento que su cuerpo se contrae para rehuir mi cercanía.
La noche se hace presente antes de iniciar cualquier conversación. Nos callamos.
Jaime suena tres veces la campanilla plateada que retiró de un arcón de nogal con inscripciones gaélicas labradas en marfil. Poco a poco, se instala en el salón un viento al principio ligero, después cada vez más fuerte, en un remolino central, que produce un silbido de tonos cambiantes. Los gobelinos a los lados de la chimenea se mueven inquietos. Las llamas de los candelabros los acompañan en su danza. La piedra de las paredes inicia diminutos destello luminosos que se fusionan indistintamente hasta convertirse en transparentes espíritus de los antecesores, unos amorosos, otros desesperados, según reposen en la luz del amor o en la oscuridad sin fin. En el torbellino de su macabra danza nos rodean, nos atraviesan, nos impregnan.
De pronto, la materia de las paredes empieza a gemir y emite pequeñas gotas de sangre, que paulatinamente confluyen en un goteo incesante. Emergen otros espíritus. Sus facciones horripilantes, cuencas agrandadas, enormes bocas espeluznantes que nos tragan y recorren nuestros cuerpos. Son las almas de los que pasaron a través de los años en las mazmorras del sótano, invocando inútilmente perdón y clemencia.
Quieren su venganza. Quieren su víctima.
Mis hermanos despavoridos están de rodillas, las manos juntas, los labios moviéndose en el rezo suplicante de una piedad que antes no se tuvo.
Percibo un frío creciente, mi cuerpo tiembla cual hojarasca expuesta a este viento maligno y experimento un desvanecimiento improviso, oigo a lo lejos a mi hermano: Andrew,- grita. Antes que mi cuerpo se desplome sobre el frío mármol, siento que al contrario, en vez de caer, me elevo hasta la cima del salón y participo, yo también, en esa danza lúgubre y fantástica.

PDC

lunes, 11 de noviembre de 2013

Cavallo bianco - Caballo blanco

Letra y música de Domenico Modugno (1973).

Una metáfora sobre la muerte.



M'hanno lasciato solo
in mezzo al campo,
vorrei gridare
"Aiuto sto morendo"
tra il rosso dei papaveri ed i grilli
e la pietà festosa
degli uccelli.

Ma d'improvviso appare
un cavallo bianco
è il mio delirio
che mi fa sognare
io salto in sella
e andiamo a galoppare
laggiù dove mai più ritornerò.

Corri, cavallo mio,
lungo i sentieri
della mia nostalgia
corri, perche laggiù
mi puoi portare
solamente tu.

Guarda, lo vedi il mare
lasciami lì vicino
a quel casolare
guarda l'amore mio
come è carina
in questa fotografia

L'ho accarezzata troppo
con le mie dita
per questo adesso si è un po'
sgualcita
ma di presenza è più
bella ancor.

Guarda il mio paese
quelle casette bianche
sulla collina
prendi quella stradina
che porta propio
in fondo a casa mia.

Vedo mio padre
che sta lavorando
mia madre in casa
che sta pregando
cucina e piange
pensando a me.

M'hanno lasciato solo
in mezzo in campo
i miei compagni mi han dimenticato
il mio cavallo bianco
se n'è andato
è troppo stanco
ormai per galoppare.

Il cielo intorno a me
già sta girando
ho gli occhi aperti
ma non vedo più
mentre la bocca mia
sta sorridendo
ed il perchè
soltanto Iddio lo sa
Me han dejado solo
en medio del campo,
quisiera gritar
"Socorro estoy muriendo"
entre el rojo de las amapolas y los grillos
y la piedad festiva
de los pájaros.

Mas de improviso aparece
un caballo blanco
es mi delirio
que me hace soñar
yo brinco en la silla
y vamos a galopar
allá donde jamás regresaré.

Corre, caballo mío,
por los senderos
de mi nostalgia
corre, porque allá
me puedes llevar
sólo tu.

Mira, lo ves el mar
déjame allí cerca
de ese caserío
mira el amor mío
como es hermosa en
esta fotografía.

La acaricié demasiado
con mis dedos
por esto ahora está
algo arrugada
pero en persona
es más bella aún.

Mira, mi pueblo
aquellas casitas blancas
sobre la colina
toma aquella callecita
que lleva precisamente
hasta mi casa.

Veo mi padre
que está trabajando
mi madre en casa
que está rezando
cocina y llora
pensando en mi.

Me han dejado solo
en medio del campo
mis compañeros de mi se han olvidado
mi caballo blanco
ya se ha ido
está demasiado cansado
a esta altura para galopar.

El cielo a mi alrededor
está dando vueltas
tengo los ojos abiertos
pero ya no veo
mientras mi boca
está sonriendo
y el porqué
sólo Dios lo sabe



domingo, 10 de noviembre de 2013

Generale - General

Letra y música de Francesco De Gregori (1978).
Quizás una de las mejores canciones en contra de la guerra.

Al final del texto está la canción en su versión en español, realizada por Patxi Andión.




Generale, dietro la collina
ci sta la notte crucca e assassina,
e in mezzo al prato
c'è una contadina,
curva sul tramonto
sembra una bambina,
di cinquant'anni e di cinque figli,
venuti al mondo come conigli,
partiti al mondo come soldati
e non ancora tornati.

Generale, dietro la stazione
lo vedi il treno che portava al sole,
non fa più fermate neanche per pisciare,
si va dritti a casa senza più pensare,
che la guerra è bella anche se fa male,
che torneremo ancora a cantare
e a farci fare l'amore, l'amore delle infermiere.

Generale, la guerra è finita,
il nemico è scappato, è vinto, è battuto,
dietro la collina non c'è più nessuno,
solo aghi di pino e silenzio e funghi
buoni da mangiare, buoni da seccare,
da farci il sugo quando è Natale,
quando i bambini piangono
e a dormire non ci vogliono andare.

Generale, queste cinque stelle,
queste cinque lacrime sulla mia pelle
che senso hanno
dentro al rumore di questo treno,
che è mezzo vuoto e mezzo pieno
e va veloce verso il ritorno,
tra due minuti è quasi giorno,
è quasi casa, è quasi amore.
General, atrás de la colina
está la noche despiadada y asesina,
y en el medio del prado
hay una campesina,
encorvada sobre el atardecer
parece una niña,
de cincuenta años y de cinco hijos,
traídos al mundo como conejos,
regresados al mundo como soldados
y que aún no han regresado.

General, atrás de la estación
lo ves el tren que llevaba hacia el sol,
ya no hace paradas ni para mear,
se va derechos a casa sin ya pensar,
que la guerra es bella aunque haga daño,
y volveremos de nuevo a cantar
y hacer el amor, el amor con las enfermeras.

General, la guerra terminó,
el enemigo huyó, está vencido, derrotado,
atrás de la colina ya no hay nadie,
sólo agujas de pino y silencio y hongos
ricos para comer, buenos para secar,
para hacer un guiso cuando es Navidad,
cuando los niños lloran
y no quieren ir a acostarse.

General, estas cinco estrellas,
estas cinco lágrimas sobre mi piel
que sentido tienen
dentro al ruido de este tren,
que está medio vacío y medio lleno
y va veloz hacia el regreso,
en dos minutos es casi día,
es casi casa, es casi amor.




sábado, 9 de noviembre de 2013

Vecchio frack - Viejo frack

Letra y música de Domenico Modugno, 1955.  También conocida como 'Un uomo in frack'.
Según el autor, fue inspirada en el suicidio del príncipe Rodolfo Lanza di Trabia

Al final de la traducción está un video con la versión en español grabada por el autor.
.



E' giunta mezzanotte
si spengono i rumori
si spegne anche l'insegna
di quel'ultimo caffè
le strade son deserte
deserte e silenziose,
un'ultima carrozza
cigolando se ne và.
Il fiume scorre lento
frusciando sotto i ponti
la luna splende in cielo
dorme tutta la città
solo và un'uomo in frack.
Ha il cilindro per cappello
due diamanti per gemelli
un bastone di cristallo
la gardenia nell'occhiello
e sul candido gilet
un papillon,
un papillon di seta blu
s'avvicina lentamente
con incedere elegante
ha l'aspetto trasognato
malinconico ed assente
non si sa da dove vien
ne dove và
chi mai sarà
quell'uomo in frack.
Bonne nuit bonne nuit
bonne nuit bonne nuit
buona notte
va dicendo ad ogni cosa
ai fanali illuminati
ad un gatto innamorato
che randagio se ne va.

E' giunta ormai l'aurora
si spengono i fanali
si sveglia a poco a poco
tutta quanta la città
la luna s'è incantata
sorpresa ed impallidita
pian piano scolorandosi
nel cielo sparirà
sbadiglia una finestra
sul fiume silenzioso
e nella luce bianca
galleggiando se ne van
un cilindro
un fiore e un frack.
Galleggiando dolcemente
e lasciandosi cullare
se ne scende lentamente
sotto i ponti verso il mare
verso il mare se ne và
chi mai sarà, chi mai sarà
quell'uomo in frack.
Adieu adieu adieu adieu
addio al mondo
ai ricordi del passato
ad un sogno mai sognato
ad un attimo d'amore
che mai più ritornerà.
Llegó la medianoche
se apagan los ruidos
se apaga hasta el letrero
de ese último café
las calles están desiertas
desiertas y silenciosas
un último carruaje
se aleja rechinando.
El río corre lento
abajo de los puentes
la luna brilla en el cielo
duerme toda la ciudad
solo va un hombre en frack.
Lleva sombrero de copa
mancuernillas de diamantes
un bastón de cristal
la gardenia en el ojal
y sobre el blanco chaleco
una pajarita,
una pajarita de seda azul.
Él se acerca lentamente
con un porte elegante
tiene aspecto embelesado
melancólico y ausente
no se sabe de dónde venga
ni adónde vaya,
quien sabe quién sea
aquel hombre en frack.
Bonne nuit bonne nuit
bonne nuit bonne nuit
buenas noches
va diciendo a cada cosa
a las farolas encendidas
a un gato enamorado
que vagabundea por ahí.

Ya llega al fin la aurora
se apagan las farolas
despierta poco a poco
toda entera la ciudad
la luna se detuvo,
sorprendida y pálida
poco a poco decolorándose
desaparecerá en el cielo
bosteza una ventana
sobre el río silencioso
y en la luz blanca
flotando van
un sombrero de copa,
una flor y un frack.
Flotando dulcemente
y dejándose mecer
desciende lentamente
bajo los puentes hacia el mar
hacia el mar va
quién será, quién será
aquel hombre en frack.
Adieu adieu adieu adieu
adiós al mundo
a los recuerdos del pasado
a un sueño jamás soñado
a un instante de amor
que jamás volverá.




viernes, 8 de noviembre de 2013

Non è ver che sia la morte... - No es verdad que sea la muerte...

El abad Pietro Trapassi (1698-1782) fué más conocido como Pietro Metastasio. Poeta, dramaturgo y libretista.
En su drama 'Adriano in Siria', acto 3, escena 6 aparece lo siguiente...


Non ritrova un'alma forte
che temer nell'ore estreme;
la viltà di chi lo teme
fa terribile il morir.

Non è ver che sia la norte
il peggior di tutti i mali
è un sollievo de' mortali
che son stanchi di soffrir
No tiene porque un alma fuerte
tener miedo en la hora extrema;
la vileza de quien le teme
hace terrible el morir.

No es verdad que sea la muerte
el peor de todos los males.
es un alivio a los mortales
ya cansados de sufrir.







Lo que quedó de la obra de Niggle

J.R.R. Tolkien escribió el cuento 'La hoja de Niggle'.
Se narra la historia de Niggle, un hombre generoso aficionado a la pintura. Su obra máxima, una inacabable tela con bosque, montañas y parajes varios, donde predomina la exquisitez del dibujo de sus hojas. Al final del cuento, Niggle y su vecino Parish entran en un paisaje similar al descrito, donde todo es bello, y allí permanecen. Sólo se conserva un fragmento de su obra, una hoja, que llega a ser admirada y se convierte en una pieza de museo hasta que desaparece en un incendio.

En esta ficción un fragmento se escapó a la destrucción y ha sido atesorado por uno de los encumbrados del pueblo, Atkins.





Atkins guardó con sumo cuidado su tesoro. Un fragmento de tela, sucia por el tiempo y las vicisitudes, que en un lado mostraba una hoja café. No era un dibujo ni una pintura común: una perfección sobrehumana desbordaba la hoja, donde diminutos matices en una mínima gota de rocío en un extremo de ella reflejaban lo grandioso de la comarca: bosques acariciados por el viento, valles con rebaños al pastoreo, montañas inmutables con picos nevados, ríos fluyendo majestuosos.
A veces, cuando el trabajo y las responsabilidades lo abrumaban, Atkins se encerraba en su austero despacho, sacaba la hoja de su marco dorado, la colocaba sobre una carpeta de terciopelo y la miraba de cerca, fijamente, ayudado por una lupa. Poco a poco los espacios de la hoja engrandecían envolviéndolo, y él se encontraba dentro de ese mínimo paisaje, cobijado por un sentido de plenitud y paz, recorriendo al azar intrincados senderos que lo llevaron a conocer páramos jamás vistos.
Un día, en unos de esos viajes, perdió la orientación y ya no supo emprender su camino de regreso.
Los que entraron en su despacho, cerrado por dentro, únicamente encontraron el estuche dorado y ese pequeño fragmento de lienzo sobre la carpeta de terciopelo azul.
Lo que quedaba de la famosa obra de Niggle fue entregada al museo, donde resalta hoy sobre una escuálida pared. Si te acercas con tus pestañas casi rozando una poderosa lupa, quizás podrás mirar a Atkins pescando tranquilamente en el lago entre las montañas, fumando su gran pipa de espuma de mar.


PDC

jueves, 7 de noviembre de 2013

Plaisir d'amour - Placer de amor

Es una canción de amor francesa escrita en 1784 por Jean Paul Égide Martini con texto una poesía de Jean-Pierre Claris de Florian. Hector Berlioz hizo posteriormente el arreglo para orquestra.

Propongo dos versiones musicales. La primera con el gran tenor Fritz Wunderlich y la otra con Nana Mouskouri y un histriónico Charles Aznavour.






Plaisir d'amour ne dure qu'un moment,
chagrin d'amour dure toute la vie.

J'ai tout quitté pour l'ingrate Sylvie.
Elle me quitte et prend un autre amant.

Plaisir d'amour ne dure qu'un moment,
chagrin d'amour dure toute la vie.

Tant que cette eau coulera doucement
vers ce ruisseau qui borde la prairie,
je t'aimerai, me répétait Sylvie,
l'eau coule encore,
elle a changé pourtant.

Plaisir d'amour ne dure qu'un moment,
chagrin d'amour dure toute la vie.


Placer de amor sólo dura un instante,
pena de amor dura toda la vida.

Lo he dejado todo por la ingrata Silvia.
Ella me deja y toma un otro amante.

Placer de amor sólo dura un instante,
pena de amor dura toda la vida.

Mientras esta agua fluya despacio
hacia este arroyo que bordea el prado,
yo te amaré, me repetía Silvia,
el agua todavía fluye,
entonces ella cambió.

Placer de amor sólo dura un instante,
pena de amor dura toda la vida.